Los conjueces, por cinco votos contra cuatro, confirmaron la decisión de la Cámara Electoral, que se había pronunciado a favor de Beliz y en contra del fallecido Alfredo Bravo. 
 
Los conjueces retomaron ayer el acuerdo que habían interrumpido el 30 de mayo pasado, cuando no consiguieron consensuar una postura respecto de a quién le correspondía la banca.

Desde marzo pasado los conjueces intentan dilucidar la cuestión, pero reiteradamente fracasaron en sus intentos, por distintos vericuetos judiciales.
 
Los convocados para resolver la cuestión fueron los presidentes de Cámaras federales Guillermo Galli, Eduardo Vocos Conesa, Juan Carlos Poclava Lafuente, Ana María Cappolupo de Durañona y Vedia, Antonio Pacilio, Mirta Tyden de Scanata, Ricardo Planes y Enrique García Vitor.

En la conformación original también estaban Santiago Kiernan, quien renunció al Poder Judicial para acogerse a la jubilación, y la fallecida camarista federal porteña Luisa Riva Aramayo. En las elecciones de 2000, Bravo había obtenido mayor cantidad de votos pero sumando a dos partidos que lo llevaban en sus listas, en cambio Béliz obtenía la banca si se computaban uninominalmente los partidos o alianzas que postulaban a uno y a otro.