La respuesta de Rusia a las amenazas que vertió el lunes el presidente de los Estados Unidos, George Bush, contra el régimen de Saddam Hussein no se hizo esperar y mostró el eslabón más débil de las nuevas relaciones entre Moscú y Washington: por primera vez desde que Bush prometió emplear todos los medios para derrocar a Saddam, el Kremlin rechazó ayer el uso de la fuerza contra Irak y manifestó su respaldo al ?líder legal? iraquí.
 

?Creemos que el uso sin razón de la fuerza contra Irak traerá consecuencias desastrosas sobre toda la región de Oriente Medio?, declaró el portavoz de la diplomacia rusa, Alexandr Yakovenko, quien explicó que ?debe haber un diálogo con los líderes legales de Irak, que representan oficialmente a ese país?.

Yakovenko señaló que Rusia carece de información concreta sobre planes secretos para derrocar a Saddam y que el presidente ruso, Vladimir Putin, no fue consultado al respecto. Asimismo, señaló que Moscú no posee información que confirme los contactos de los EE.UU. con la oposición iraquí, aunque el Kremlin ?sigue con atención los informes al efecto?.

La amenaza de Bush a Saddam y la advertencia rusa de ayer tendieron una nube sobre las relaciones entre los EE.UU. y Rusia, en su mejor momento desde el fin de la Guerra Fría.

Moscú ya rechazó la animadversión de los EE.UU. hacia algunos de los aliados heredados por Rusia de la URSS como Irak, Irán y Corea del Sur, a los que Bush calificó de ?eje del mal? que apoya el terrorismo internacional.

Hasta ahora, Rusia había tratado de convencer a Bagdad de que volviera al diálogo con la Organización de Naciones Unidas (ONU) para admitir la entrada de los inspectores encargados de comprobar si Irak fabrica armas de destrucción masiva. Pero la reacción de ayer apunta a que Moscú puede tratar de obstaculizar una eventual ofensiva militar contra Irak, dados los grandes intereses rusos en ese país.

Rusia tiene en cartera acuerdos de cooperación por u$s40.000 M con el actual régimen iraquí y la promesa de Bagdad de comprar armas rusas que se efectivizará cuando se levante el embargo.

Las renovadas amenazas de Bush contra Bagdad llegan al tiempo que Saddam propone a Moscú participar en nuevos negocios petroleros que pueden recuperar el peso de Rusia en Oriente Medio.

En tanto, el ex inspector de armas de la ONU, Timothy McCarthy, declaró al diario londinense Financial Times que Irak se esforzó en establecer compañías ucranianas en territorio iraquí, relacionadas con la adquisición de tecnologías armamentísticas en favor de Saddam y que ?durante años existió una relación en el área de defensa y tecnología entre Ucrania e Irak, que se disolvió, y ahora hay evidencias de que estos peligrosos lazos se reanudaron nuevamente?, explicó McCarthy.