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La vida repleta de preocupaciones, la presión laboral para cubrir las necesidades básicas o para sostener un estándar de vida, el aislamiento que sume a los miembros de las parejas y la dedicación casi exclusiva a los hijos, son algunos de los motivos más comunes para que el deseo sexual baje. Una vez que se produce la distancia en las parejas cuesta volver a recomenzar, ninguno se anima a tomar la iniciativa porque no cuentan con el deseo suficiente para el arranque.

"Hay una idea general de que el deseo debe surgir espontáneamente, esto puede ser cierto siendo un adolescente o un adulto joven, luego merece una atención especial, sobre todo si se vive en pareja durante largo tiempo. Es cierto que la convivencia "desgasta" el vínculo, sobre todo si se hace poco y nada para mantener el deseo vivo. Con frecuencia los problemas en el deseo sexual se presentan en la vida adulta, luego de un período de deseo sexual normal, en relación con malestar psicológico, acontecimientos estresantes o problemas de pareja", explicó el Dr. Walter Ghedín, médico psiquiatra y sexólogo.

El especialista sostuvo que la  pérdida del deseo puede ser continua o episódica: en algunos casos se hace presente cuando la persona tiene que hacer frente a compromisos y responsabilidades y se siente abrumada por la incertidumbre o la toma de decisiones.

"Es importante evaluar que la falta de deseo no sea por depresión, abuso de sustancias o uso de antidepresivos, entre otras cosas. La persona con deseo sexual hipoactivo (o inhibido) refiere no sentir ganas de tener relaciones sexuales, ni actividad autoerótica, ni fantasías sexuales. Puede ser que el deseo haya sido bajo durante toda la vida del sujeto o, lo que es más frecuente, que se adquiera luego, con falta de reconocimiento de la nueva y baja intensidad sexual", indicó el experto.

Los problemas en el deseo sexual masculino suelen aparecer con más frecuencia luego de los 50 años, coexistiendo con una disminución de la testosterona y, es frecuente, que se acompañe de disfunción eréctil. Los hombres que han padecido episodios de problemas de erección suelen anticiparse con temor a las nuevos encuentros, cuestión que muchas veces se evidencia con conductas de inhibición a tener relaciones sexuales, en estos casos el problema no está en el deseo, si no en el temor de volver a fallar.

"Cuando el deseo está en baja es necesario revisar los factores que lo están provocando, descartar las causas orgánicas, farmacológicas, y por sobre todo, poner atención en el tipo de relación, la forma de interacción de la pareja, revisar los mitos o creencias, investigar si la falta de deseo impide la presencia de fantasías eróticas y tener en cuenta el deseo del partenaire, ya que muchas veces el deseo de quien consulta impresiona si se compara con el deseo aumentado del compañero/ a sexual", aseguró Ghedín.

 

Algunas recomendaciones para mejorar el deseo sexual:


·       Con el amor no basta. Hay que "trabajar" para mantener la intensidad del deseo.

·       Dar prioridad a la intimidad frente a otros compromisos.

·       Comunicar lo que ocurre con el interés sexual.

·       No dar lugar a supuestos: "dejé de atraerle", "debe tener otra" o "está demasiado cansado".

·       No dejar de manifestar cariño, ternura, u otras formas de expresiones de afecto.

·       No se requieren grandes acciones: un llamado cariñoso, la sorpresa, una invitación, el contacto afectivo o la insinuación sexual.

·       No aferrarse a esquemas preconcebidos, cada pareja debe construir su forma de atravesar las etapas vitales.

·       Por cada problema evaluar una solución o una alternativa de cambio.

·       Atreverse a incorporar variantes en el contacto erótico-sexual.

·       No subestimar el ocio, las actividades recreativas o expresivas.

·       Defender la capacidad para disfrutar.

·       Intercambiar la toma de iniciativa.

·       Tomarse el tiempo para acariciarse y sentir al otro.

·       La meta es todo el encuentro erótico, no la penetración.

·       Comunicar qué sintió cada uno.

·       Potenciar el encuentro siguiente: "ir por más".