“Tres bañistas”, 20 de agosto de 1920 (Juan-les- Pins) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires
“Tres bañistas”, 20 de agosto de 1920 (Juan-les- Pins) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires

"Desde niño pintaba como Rafael, pero me llevó toda una vida aprender a dibujar como un niño". El dibujo expresa de la manera más cruda y brutal la genialidad de Pablo Picasso. Con su trazo firme y limpio logró desentrañar los misterios de sus pasiones, deseos y evolución artística para transmitirla en el papel. En libretas pequeñas y grandes, el artista español grabó de forma pura las extracciones de su creatividad, y fue un laboratorio de ideas donde comenzó su experimentación que lo convertiría en uno de los nombres más reconocidos de la historia del arte.

Y es precisamente el dibujo el eje central de una flamante exhibición que se inauguró el 18 de noviembre y se podrá visitar hasta el 28 de febrero del año próximo en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA). "Pablo Picasso: más allá de la semejanza" está compuesta por 74 obras únicas que conforman la colección de dibujos del Musée National Picasso de París. Cada una, como explicó el artista durante su vida, responde exactamente a una visión propia del mundo a su alrededor.

“Quimera”, 24 abril de 1935 (Boisgeloup) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires
“Quimera”, 24 abril de 1935 (Boisgeloup) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires

"Es una alegría ver coronada con esta gran muestra de Picasso la enorme tarea del Museo de Arte Moderno en la difusión de los artistas fundamentales del arte universal", destacó el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Ángel Mahler. Es que esta exhibición es la primera retrospectiva de Picasso dedicada exclusivamente a sus dibujos, medio en el cual el artista realizaba sus experimentaciones más extraordinarias y revolucionarias.

Las 74 obras que conforman la muestra fueron creadas por el artista entre 1897 -cuando tenía unos meros 16 años- hasta 1972, un año antes de su muerte. "Los dibujos plantean interrogantes sobre el hombre, sobre nuestra naturaleza animal e incluso monstruosa, sobre nuestra posibilidad de ser multifacéticos, sobre nuestro poder de invención y de reinvención, y son poderoso testimonio de elocuencia del arte frente a la realidad", aseguró Victoria Noorthoorn, directora del MAMBA (San Juan 350) y curadora de la exhibición junto a Emilia Philippot.

“Joven con sombrero y las manos cruzadas”, otoño de 1921 (París) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires
“Joven con sombrero y las manos cruzadas”, otoño de 1921 (París) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires

La exposición está ordenada en sentido cronológico. De esta manera, se puede observar la organicidad con la que Pablo Picasso fue evolucionando como artista, su mirada sobre la realidad y sus cuestionamientos hacia la sociedad en la que vivía. Incansable investigador de temáticas sociales, el experimentalismo es más notable que nunca en sus dibujos, su método de reflexión e indagación.

Entre las obras más destacadas de la muestra -cabe aclarar que la misma Noorthoorn fue la que seleccionó los dibujos en persona de la colección de más de 5.000 que integran la colección del museo parisino- se encuentran "Hombre sentado con bastón y máscara", "Estudios para un autorretrato", "Mujer sentada en un sillón", "Tres Bañistas", "Cabeza de mujer", "Quimera" y "Mosquetero con guitarra y cabeza".

“Desnudo frente a un tocador”, 12 abril de 1936 (Juan-les- Pins) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires
“Desnudo frente a un tocador”, 12 abril de 1936 (Juan-les- Pins) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires

"Picasso fue y continúa siendo un artista contemporáneo. Fue contemporáneo a su época, al debatirla en el desarrollo de su obra, y es contemporáneo a nuestro propio siglo XXI", afirmó la curadora. "Encontrarse con Picasso significa ser testigo de una obra que se desafió a sí misma a cada paso con una libertad única, incluso para nuestra escena contemporánea. Cada dibujo de esta exposición da testimonio tanto el poder de reinvención del artista como de su mirada permanentemente crítica. Picasso sigue siendo, hoy, un ejemplo del poder real del arte cuando está en manos de un artista excepcional, disconforme, exigente y eternamente batallador".

Picasso y sus musas

Estudio para “Las Mujeres de Argel” según Delacroix, 28 de diciembre de 1954 (París) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires
Estudio para “Las Mujeres de Argel” según Delacroix, 28 de diciembre de 1954 (París) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires

"El arte no es la aplicación de un canon de belleza, sino lo que el instinto y el corazón ven más allá de cualquier canon. Cuando amamos a una mujer no empezamos a medir sus miembros". Pablo Picasso, quien nació el 25 de octubre de 1881 y murió el 8 de abril de 1973 a los 91 años, tuvo una tumultuosa y complicada relación con las mujeres, como puede atestiguar la misma historia. De las siete mujeres más importantes de su vida, dos se suicidaron y dos enloquecieron. Picasso tuvo amoríos con cientos de mujeres, pero estas siete fueron veneradas por el artista, y musas para su obra.

Quizás todo comenzó con Fernande Olivier. Modeló para 60 retratos de Picasso desde que se conocieron en 1904, cuando todavía no había alcanzado el éxito de sus años posteriores. Cuando llegó a la fama, el artista comenzó a perder su interés en la joven. Se separaron en 1912. Veinte años más tarde, escribiría unas memoria de su relación "Picasso et ses amis" (Picasso y sus amigos). Luego llegaría Eva Gouel, una amiga cercana de Fernande. Mucho no se sabe sobre ella y Picasso nunca pintó un retrato suyo, aunque le rindió homenaje en algunas de sus obras al incluir las palabras "Ma Jolie".

“Desnudo de pie”, 19 julio de 1939 (Antibes) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires
“Desnudo de pie”, 19 julio de 1939 (Antibes) ©2016 Sucesión Picasso /SAVA, Buenos Aires

Olga Khokhlova era una bailarina de ballet rusa. Se casó en 1918 con Pablo Picasso y fue la madre de su primer hijo, Paulo. Sin embargo, en 1927 Picasso comenzó un affaire con la joven de 17 años Marie-Thérèse Walter. En 1935 Olga se enteró de la existencia de la amante, y de que Marie-Thérèse estaba embarazada.

Su relación con la francesa duró poco, ya que el artista se enamoró de Dora Maar, una fotógrafa surrealista que también posó para él. Se conocieron en enero de 1936 en la terraza del Café les Deux Magots en Saint-Germain-des-Prés, gracias al poeta Paul Éluard. Picasso pintó a Dora siempre exhibiendo su lado melancólico y la llamó su "musa privada". El español la dejó por otra amante, Françoise Gilot, de 21 años, cuando él tenía 61. Nunca se casaron -ya que legalmente seguía unido a Olga- pero tuvieron dos hijos, Claude y Paloma. "Las mujeres son máquinas para el sufrimiento", le dijo él a Françoise, quien once años después de su separación escribió "Vida con Picasso", cuya publicación el artista trató de evitar a toda costa pero no logró.

La segunda mujer de Picasso fue Jacqueline Roque. Durante su matrimonio, que duró hasta la muerte del artista, pintó más de 400 retratos de Jacqueline, a quien conoció en 1953 cuando ella tenía 27 años y él 72. Se suicidó a los 59 años, en 1986, devastada por la muerte de su compañero. Algunos dicen que habría sido la única mujer a la que Picasso no engañó.

La exposición se podrá visitar en Avenida San Juan 350, de martes a viernes de 11 a 19 hs. sábados, domingos y feriados de 11 a 20 hs.

Entrada general: $20. Martes: gratis.

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