El serbio venció por 6-2, 5-7, 7-6 (3) a Gael Monfils y ganó la corona del último Masters 1000 de la temporada. Sumó su 16º título como profesional y se acerca al segundo escalón del ránking mundial

El serbio Novak Djokovic (3) se impuso al francés Gael Monfils (15) por un 6-2, 5-7 y 7-6(3) tras dos horas y cuarenta minutos de juego en un choque disputado a cancha llena en el complejo de París-Bercy.
La final comenzó disputada, con ambos tenistas tanteándose desde el fondo de la cancha. No tardó Djokovic en mostrar su amplio repertorio y en el cuarto juego logró romper el servicio de Monfils.
En apenas 31 minutos de juego, el primer set fue para Djokovic.
Monfils lo intentó, primeros con subidas a la red y después buscando el revés de Djokovic, pero eran ideas sin sentido ni continuidad que apenas inquietaron a un "Nole" al que se le hacía corto el festín que estaba ofreciendo.
El serbio aprovechó la continuidad de fallos groseros de Monfils para tomar ventaja en los primeros instantes del set y con 3-1 en el luminoso, todo parecía visto para sentencia.
Un paréntesis de relajación en el juego del de Belgrado permitió a Monfils igualar la contienda y jaleado por el público, tuvo opción de hacer más. La machada llegó en el momento clave, un undécimo juego donde el galo hizo efectiva su quinta bola de break, para que poco más tarde, con su servicio, igualara virtualmente el partido.
El choque se resolvió en la muerte súbita
El tercer set bajó en intensidad y calidad, aunque no en tensión. Sobre todo en los primeros juegos, que se resolvían con más acierto del jugador al resto que con el intento de llevar la iniciativa con el servicio.
Fue Djokovic, midiendo bien los tiempos y apoyado en su primer saque, quien logró abrir una pequeña brecha en el marcador, pero fue él mismo quien desperdició la ventaja poco más tarde con una inoportuna doble falta. El físico pasaba factura a los jugadores y el tenis, justo en su medida, hizo que el partido se resolviera en el tie-break.
En la muerte súbita tanto Djokovic como Monfils dieron el máximo de sí mismos, pero fue el serbio quien se llevó el gato al agua. Un triunfo algo más que trabajado.
Esta victoria significa el quinto título de la temporada para Novak Djokovic, que anteriormente ya besó los trofeos de Basilea (la semana pasada, venciendo en la final a Roger Federer), Pekín, Belgrado y Dubai, todos ellos sobre pista dura.
Torneo ATP de París-Bercy:
-Individuales - Final:
Novak Djokovic a Gael Monfils, 6-2, 5-7, 7-6 (7/3).