"Yo lo recomiendo, adopten hermanos porque es hermoso", dijo Inés Estévez sobre sus hijas Cielo (7) y Vida (8), fruto de su relación con Fabián Vena.  A pesar de la falta de tiempo, la actriz de El Maestro siempre trata de estar en familia.

"Todas las madres somos un ejemplo. La vida me fue llevando a un lugar que derivó en la adopción de dos seres hermosos. Hago lo que puedo, cuando puedo, lo mejor que puedo. Nadie es perfecto. Doy lo mejor en la medida de mis recursos y mis tiempos, aunque me equivoco como todo el mundo", dijo Estevez en diálogo con Pronto.

Inevitablemente necesita la ayuda de dos personas en su casa para cuidar a las nenas: "La más chica tiene dificultades motoras, no habla y siempre tiene que haber dos pares de manos. Gente de mucha confianza porque mi familia no vive en Buenos Aires. Tengo solo una hermana que tiene sus hijos. Necesito gente que me ayuden permanentemente y yo monitoreo las 24 horas".

En medio de las obligaciones, Inés "se parte en 20 pedazos" para pasar al menos media hora por su casa y llevar a sus hijas al traumatólogo y a los diferentes médicos, ya que Cielo y Vida hacen tres terapias diferentes cada una y van a distintos colegios.

A pesar de estar separados, con Vena se reparten las tareas y están presentes en la crianza de sus hijas, que a veces están en su casa y otras en la del actor: "'Qué suerte que están acá', pensé el otro día cuando llegué después del trabajo. Tenemos un vínculo de amor profundo. ¿Existe una cosa más hermosa que eso?".

Para cerrar, dijo orgullosa: "Yo lo recomiendo, adopten hermanos porque es hermoso. Yo me cargué una cosa más pesada que tiene que ver con problemas de salud. Pero adoptar hermanos es lo más hermoso que te puede pasar".

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