Desde que se casaron, en julio de 2011, Mauro Zárate y Natalie Weber se conviertieron en una de las parejas más populares de la farándula. ¿El motivo? La unión de un futbilista idolatrado y una modelo infartante. Y si bien mantuvieron un bajo perfil, meses atrás un escándalo con una tercera los puso en boca de todos.

Frente a la aparición de supuestos chats y audios, la madre de Mía y Rocco prefirió ironizar sobre el asunto y mostrarse con su esposo, más felices que nunca. Luego, ambos pusieron sus cuentas como "privadas", tanto en Instagram como en Twitter.

Pero rápidamente ese episodio quedó cerrado porque vendría uno mucho más importante: la victoria en una lucha contra el cáncer. "La biopsia dio bien, y no necesitaré quimioterapia", contó Natalie tras superar el duro proceso.

Tras ésto devino un tatuaje con la palabra "Life" y la dedicatoria personalizada de Mauro tras convertir dos goles en la goleada de la Fiorentina al Qarabag de Azerbaiyán.

Pero se ve que el amor que el futbolista siente por la modelo es mucho más grande que decidió exhibirlo en su piel. Se realizó un tatuaje enorme en la pierna. ¿Qué se hizo? Una foto de su mujer con una variante insólita: manto en la cabeza, rosario en la mano… una versión virginal de Natalie Weber.

Más allá del significado íntima que el tattoo tenga, hay que decir que es muy jugado. Pero si de amor se trata, todo vale, ¿no cierto?