Un padre dedicado a criar y educar a sus seis hijos en el bosque, alejados de la civilización convencional, se ve obligado a abandonar su paraíso y enfrentarse al mundo, compartiendo con ellos una experiencia vital que ninguno olvidará.

Capitán Fantástico es una hermosa película independiente de Matt Ross, una road movie que desde la estética, y hasta la concepción de algunos personajes, parece surgida de la mente de Wes Anderson, un realizador que claramente debe haberlo influido.

Construida como una comedia dramática, la película reflexiona sobre la figura paterna y la crianza de los hijos en un contexto alejado del rumbo globalizado que han tomado las sociedades modernas.

A Viggo Mortensen este papel le sienta como anillo (cuak!) al dedo, parece un personaje construido a su medida (incluida la afición al mate que presenta Ben, su padre riguroso y protector con el que es fácil empatizar). Párrafo aparte para los niños del filme, que acompañan cada escena con solvencia, haciendo creíble la trama.

Un filme festivalero, de autor, que de todas maneras puede ser disfrutado por los habitués del cine comercial que busquen un cine más comprometido e interesante que los típicos productos pochocleros.

Mi calificación: 8 puntos