El actual presidente anunció que presentará su renuncia luego de la Gala de los premios Goya, el 13 de febrero. Asegura que el debate por la Ley Sinde continuará, pero como director de cine

En pleno debate por la ley antidescargas en España, el director de cine Alex de la Iglesia anunció su renuncia al cargo de Presidente de la Academia.
Su dimisión -que, según manifestó se debe a desacuerdos en el planteo de la ley- implica un significativo alejamiento del consenso.
Ocurre que, durante el último tiempo, Álex hizo un trabajo exhaustivo en materia de acercar posiciones y tratar de entender las necesidades y argumentos de ambas partes: los internautas y los impulsores de la ley.
"Creo que tenemos instalado el chip de la intransigencia desde hace tiempo. Hablé de ello en mi última película. La única manera de arrancárnoslo es mirar a la cara a la gente y decir lo que piensas con el convencimiento de que puede no ser cierto, que puedes estar diciendo o haciendo una tontería", manifestó el director al Diario El País.
De la Iglesia realizó una brillante labor como intérprete a través de las redes sociales, utilizándolas como herramienta de mediación sin sumarse al versus entre los arbitrariamente denominados "internautas" y "creadores", sino tomando en cuenta los planteos de todos: productores de contenido, consumidores y divulgadores.
La Ley Sinde lleva el nombre de la Ministra de Cultura española Ángeles Gonzalez-Sinde, quien la promovió y se convirtió en su principal estandarte.
Se trata de una medida que propone cerrar o bloquear aquellas webs que no respeten la Ley de Propiedad Intelectual. La misma, que fue vetada en diciembre y reformulada durante las últimas semanas para presentarse en el Congreso, permite clausurar los portales en un plazo de entre 15 y 17 días.
A su vez, plantea una mayor tutela judicial desde el inicio del proceso. Cuando la Comisión de Propiedad Intelectual reciba una denuncia habrá que requerir datos como quién es el responsable del dominio, cuántos usuarios tiene u otros asuntos sujetos a confidencialidad, informa El País.
De la Iglesia aseguró que "no voy a dejar de discutir, pero francamente, prefiero hacerlo como director que como presidente. Lo coherente es dejarlo", manifestó De La Iglesia.
"Acabaré lo que he empezado, eso sí, no quiero decepcionar a los compañeros de profesión, y prometo no empañar la ceremonia (de los Premios Goya) con este asunto. Quiero que sea la fiesta que todos esperamos. El debate continuará, pero en un lugar adecuado."
"Después de la gala, dimito como presidente. Seguiré siendo miembro de la Academia, discutiendo y metiendo la pata como siempre, pero como director de cine, que es lo mío", concluyó.