La empresa de internet firmó un acuerdo para comprar un enorme edificio en Manhattan, donde tiene oficinas, por u$s1.800 millones, en una de las ventas inmobiliarias más importantes en este año
Google fue el ganador con una oferta competitiva por la propiedad
con el número 111 de la Octava Avenida en el barrio de Chelsea en Manhattan, dijo la fuente familiarizada con el acuerdo, que no estaba autorizada a hablar públicamente.
El mayor motor de búsquedas de internet del mundo ocupa cerca del 20% del edificio de 274.000 metros cuadrados, que es propiedad de Taconic Investment Partners, el fondo de pensiones del Estado de Nueva York y el grupo de inversión alemán Jamestown Properties.
El edificio fue originalmente construido para las oficinas de la Autoridad Portuaria de Nueva York y ocupa la totalidad de la manzana entre la Octava y Novena Avenida, entre las calles 15 y 16.
El edificio es el segundo más grande de la ciudad de Nueva York.
Según
The Wall Street Journal, pese a que no es muy alto, el inmueble ofrece más espacio de oficinas que el propio Empire State Building.
Según los datos recabados por el diario, una tercera parte del inmueble está alquilada por firmas de telecomunicaciones y la propia Google ocupa 46.400 metros cuadrados del edificio, levantado en 1932.
Este acuerdo podría suponer la confirmación de que Google, que se fundó y tiene su sede principal en California, pretende expandir su actividad en Nueva York, donde ahora cuenta con cerca de dos mil empleados.
Recientemente, la compañía donó un millón de dólares al "High Line", un novedoso parque que se ha habilitado sobre las vías elevadas de un antiguo tren que discurría por Manhattan de norte a sur y que pasaba cerca del inmueble. El lugar se ha convertido en un concurrido lugar de recreo y centro de atención turístico.
"Los empleados de Google en la ciudad se han apasionado con el 'High Line', y esa pasión es la que inspiró a la compañía a ofrecer este generoso regalo", explicaban el pasado noviembre los responsables del parque, ubicado en una zona de Manhattan conocida como Meatpacking District, que está sufriendo una gran transformación en los últimos años.