Era sólo cuestión de tiempo: a Second Life, el mundo virtual donde se recrea la realidad de manera casi perfecta, también llegó el mal. Ahora arribaron bandas armadas terroristas que atacan, destruyen y escapan, matan y buscan adeptos.
Uno de estos grupos, según reporta el diario The Australian, atacó la sede de la cadena de televisión australiana ABC. Los terroristas digitales devastaron la isla donde se ubicaba la emisora y sólo dejaron en pie una torre.
El "atentado" fue reivindicado incluso por el Ejército de Liberación Second Life y, según algunas fuentes podría tratarse de un grupo de la jihad islámica local. La otra hipótesis habla de extremistas listos para dar su vida en el mundo virtual tanto como en el real.
Otras pandillas han irrumpido en las oficinas de las más grandes empresas.
El palacio de la Nissan, por ejemplo, fue atacado desde un helicóptero piloteado por guerrilleros y dejó dos víctimas.
También están en la mira importantes firmas norteamericanas. En una oportunidad, asesinaron a un cliente de un negocio, dejaron bombas y salieron huyendo.
Como en el mundo real, los actos de terrorismo crecen a la par de la difusión en Second Life de todo tipo de armas. Es posible adquirir fusiles de asalto como el Kalashnikov, pistolas y morteros, hasta armas más rudimentarias.
Actualmente en Second Life convergen ocho millones de personas o avatares, personajes que interactúan socialmente en un mundo creado por ellos mismos.
Así como hay bancos, negocios, restaurantes y hasta conventos religiosos, hay figuras peligrosas como la reciente llegada de células de la jihad islámica. Existen al menos dos de estos grupos que ya están realizando actividades de proselitismo y propaganda.