Se trata de Adidas, que siguió los pasos de Chanel, cansada de los estrictos e insólitos controles que Apple ejerce sobre los anunciantes. De 17 anunciantes que había en un comienzo hoy quedan apenas seis
iAd parece encaminarse a ser el segundo fracaso en menos de un año por parte de Apple. El primero fue
Ping, una especie de red social basada en iTunes que no causó el efecto esperado entre los usuarios.
Para ingresar al mundo de iAd los anunciantes deben desembolsar un millón de dólares, compromiso que asumieron 17 empresas ni bien Steve Jobs anunció su nuevo proyecto.
Pero hoy apenas quedan seis anunciantes con campañas en línea, luego de que Chanel se retirara en agosto. Ahora es Adidas la que sigue los pasos, cansada de los estrictos controles a los que era sometida, y llevándose los u$s10 millones que planeaban invertir.
De acuerdo a la empresa alemana, su proyecto publicitario fue rechazado en cuatro oportunidades, lo cual genera gastos más importantes para la campaña y demoras que en el mundo de la publicidad no pueden permitirse.
Según
The Wall Street Journal, a diferencia de otros modelos publicitarios, Apple participa activamente en el concepto creativo de las presentaciones.
La plataforma de publicidad móvil para los productos de Apple fue presentada en julio y empresas como Nissan manifestaron su satisfacción con iAd.