Un barra de Boca con un frondoso pasado delictivo fue protagonista el fin de semana de una persecución de película que incluyó un enfrentamiento a los tiros con la Policía. El protagonista de la saga es Ariel Maximiliano Pinazzi, un integrante de "La Doce" que tiene prohibido el ingreso a los estadios por orden del Ministerio de Seguridad.

Todo comenzó la madrugada del viernes, cuando Pinazzi manejaba un Chevrolet Camaro blanco por las calles de Haedo. Luego de un par de maniobras imprudentes, el conductor fue identificado por efectivos de la Comisaría 5TA de Morón, quienes le pidieron al sospechoso que se detuviera. Pero no hubo caso: el conductor aceleró la marcha, realizó un giro en "U", hizo varios disparos al aire y hasta transitó un par de cuadras en contramano por la avenida Gaona.

Minutos después el sospechoso fue interceptado en la zona de los boliches, a pocas cuadras de donde se había iniciado la persecución. Esta vez su respuesta fue mucho más agresiva: tomó un arma y le disparó a los oficiales, hiriendo a uno de ellos en un muslo. Gracias al respaldo de la Central de Monitoreo del Municipio de Morón se pudo advertir que el recorrido de Pinazzi finalizó en el Hospital Posadas, donde finalmente fue detenido.

Al procesamiento que le había dictado el juez federal Sebastián Ramos por encubrir a otro integrante de la barra vinculado a una serie de secuestros extorsivos, ahora se le sumará a los antecedentes de Pinazzi una nueva causa por resistencia a la autoridad, disparo de arma de fuego contra un oficial policial, amenazas y portación ilegal de armas.

Tras la detención, la Policía de Morón allanó su domicilio: secuestraron 29 proyectiles y un cargador de una pistola calibre 25. Además, los investigadores se llevaron otros elementos que podrían vincularlo a varios secuestros extorsivos que se registraron en las últimas semanas.

El Municipio solicitó a la Fiscalía N°5 la expropiación del Chevrolet Camaro que utilizó durante su raid delictivo para ser incorporado al equipo de Seguridad Ciudadana. Las autoridades desean que el vehículo se transforme en una suerte de bandera en la lucha con el delito y es por eso que podría ser el primero en incorporar cámaras de seguridad con lectura de patentes y medidor de velocidad.

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