La asociación con el caso de Micaela García, en Entre Ríos, es inevitable: un violador condenado a 9 años de prisión que estaba en libertad condicional fue detenido en las últimas horas y acusado de cometer cuatro ataques sexuales en la localidad bonaerense de Lisandro Olmos, en las afueras de la ciudad de La Plata.

El diario El Día de La Plata informó que Sequeira fue detenido el martes pasado y la noticia tomó relieve por el caso de Micaela García, donde uno de los acusados por la violación y asesinato de la joven, Sebastián Wagner, estaba en libertad por un fallo del juez Carlos Rossi, que lo liberó antes de cumplir su condena por dos violaciones.

Esta vez, la condena del violador, identificado como Osvaldo Oscar Sequeira, de 27 años, se extinguirá en 2019. Sin embargo, tras diversos planteos judiciales logró salidas transitorias y luego la libertad condicional. De acuerdo a la documentación que consta en el expediente, "tenía una conducta ejemplar 10" en prisión.

"No tenía problemas con los demás internos, no mostraba alteraciones senso-perceptivas, tampoco productividad psicótica, trabajaba dentro del penal, contaba con contención familiar, quería alejarse de las drogas y estaba incluido en el sistema educativo", publicó el matutino platense.

Sequeira había sido beneficiado por una decisión de la Sala IV de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal de La Plata (integrada por los jueces Carlos Argüero y María Riusech), que le otorgaron la libertad condicional. El violador estaba cumpliendo una pena por un caso de "abuso sexual con acceso carnal" desde 2013 y había solicitado una morigeración ante el Juzgado de Ejecución Nro. 1 de La Plata, a cargo de la magistrada Claudia Marengo.

Si bien la jueza le había negado la salida anticipada, al considerar entre otros elementos el dictamen de inconveniencia elevado desde el Servicio Penitenciario Bonaerense, la defensa del recluso presentó una apelación y los camaristas aceptaron el recurso. En septiembre del año pasado empezó con salidas transitorias cada 48 horas y el pasado 3 de abril fue liberado. 

Una vez conocida las nuevas denuncias de violación, un grupo de vecinos se puso en alerta y colocaron afiches con su foto, con las leyendas de "violador suelto", hasta que localizaron la precaria casilla ubicada en 183 entre 36 y 37 en la que estaba viviendo y allí se produjeron incidentes, en el que los golpearon, hasta que fue rescatado por personal policial que volvió a llevarlo detenido.

"Le quisieron prender fuego la vivienda, con él adentro y otro grupo de personas quiso lincharlo", dijo un jefe policial.

Una vez que los efectivos pudieron controlar la situación, en medio de piedrazos a los patrulleros, aprehendieron al acusado quedando imputado en un nuevo expediente, cuya investigación está a cargo del fiscal Fernando Cartasegna. Los uniformados también secuestraron prendas de vestir y un cuchillo de hoja lisa, que habrían sido empleados en los ataques.

El matutino platense entrevistó a una de sus supuestas víctimas, a la que identificó como Gloria, de 22 años y de nacionalidad paraguay. Contó que Sequeira la atacó luego de haber llevado a su hija a la escuela. "A la ida lo vi, pero no me hizo nada, porque andaba bastante gente. A la vuelta pasé sola. Saltó enfrente de mí, me agarró del brazo y me amenazó con un cuchillo. Creí que me estaba por robar y le tiré el celular, que era lo único que tenía", recordó.

Según esa declaración, el violador la condujo hasta el costado del camino de tierra, intentó sacarle la ropa y amagó con lastimarla en el cuello. La mujer empezó a gritar, lo que amedrentó al delincuente quien, por un segundo, se asomó a la calle para ver si había testigos. Fue en vano. No había nadie. La joven intentó soltarse, pero el agresor volvió a sujetarla y la lastimó con el cuchillo en las dos piernas.

Después de apuñalarla volvió a arremeter en su intento de violación, pero ella terminó zafando en el forcejeo. "Me solté y salí corriendo. No vi si me persiguió, porque en ningún momento me di vuelta", repasó.

Al día siguiente fue perpetrado otro de los intentos de violación, en un horario similar y en circunstancias parecidas. Trascendió que la víctima fue una joven de 19 años, también vecina del barrio, que iba caminando por la calle 185 entre 42 y 43, de Olmos. Dentro de un obrador, un hombre silbaba y "le decía cosas" ofensivas, según dijo un familiar de ella. La joven observó que el desconocido se estaba masturbando y que la incitaba de palabra para que se acercara hasta ahí, pero logró huir y contarle a sus allegados lo que pasó.