(Télam)
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Cuando el conflicto docente impide por tercera semana consecutiva el normal inicio de las clases en la provincia de Buenos Aires, en sintonía con otras regiones del país, sindicatos y el gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal reflotaron las vías de diálogo. Así lo aseguró Roberto Baradel, secretario general de SUTEBA: "Estamos lejos, pero es importante que se haya restablecido la negociación; las últimas semanas estaba rota la confianza y el diálogo del gobierno con nosotros y de nosotros con el gobierno", reconoció.

Ambos actores del conflicto se reunieron ayer, previo a la jornada de huelga general por 48 horas que inició hoy. "Lo que estamos pidiendo es un 35% (de aumento salarial), que lo separamos en dos partes, porque un 10% es del año pasado porque la inflación superó la paritaria", indicó Baradel, y agregó en radio Mitre: "Para este año, la proyección de la inflación es del 25%. Hay un punto más cercano donde nos podemos poner de acuerdo, como si está la cláusula gatillo o la reapertura de las paritarias".

Por otro lado, María Laura Torre, también del gremio SUTEBA, expresó que hubo "un paso adelante" en la negociación con las autoridades bonaerenses para destrabar el conflicto, aunque insistió en que para llegar a un monto de aumento salarial cercano a lo que reclaman debe intervenir el gobierno nacional.

"La reunión de ayer fue un paso hacia adelante después de no tener un debate en la mesa paritaria. Ayer volvimos a plantear la necesidad imperiosa de que ningún docente esté por debajo de la línea de pobreza, lo que implica discutir la pérdida del poder adquisitivo del año pasado. Y esto por primera vez lo toma el Gobierno de la provincia de Buenos Aires", afirmó.

En declaraciones a radio La Red, la dirigente agregó que con el encuentro mantenido ayer "se abrió una puerta de los dos lados", y si bien dijo que "no se diluye", advirtió que está "convencida" de que "tiene que intervenir el gobierno nacional".

Los seis gremios docentes bonaerenses mantuvieron una reunión paritaria formal, en la que reclamaron una recomposición salarial por 2016 y un incremento para este año "muy superior" a la propuesta del 19 por ciento que había presentado el Gobierno.

En ese marco, Torre explicó que la idea es lograr una recomposición salarial "de entre el 8 y el 10 por ciento" por la pérdida del poder de compra del salario en 2016, mientras que para este año, plantean un incremento que tenga que ver con la inflación, que para los gremios estará "alrededor del 25 por ciento".

"No fue una decisión alegre para nosotros iniciar un plan de acción. La verdad, se ha perdido muchos días en el medio. Si esto lo hubiéramos discutido en enero, nadie hubiera dicho que nosotros estábamos perdiendo días de clases", concluyó la dirigente, en medio de una nueva jornada de paro nacional de 48 horas.