25-11-09 | Saludable

Tener hábitos sanos colabora con la "salud" del planeta

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Recientes estudios aseguran que reducir la emisión de gases de efecto invernadero tendría efectos directos e indirectos sobre la salud y el clima

Tener hábitos sanos colabora con la "salud" del planeta

Así lo revelaron varios trabajos publicados en The Lancet, según los que, en palabras de Margaret Chan, directora de la Organización Mundial de la Salud, "se identificaron con un elevado nivel de certeza numerosas consecuencias para la salud del cambio climático".

"El cambio climático es el precio que estamos pagando por culpa de las políticas a corto plazo", subrayó Chan, en busca del beneficio económico por encima de la salud ecológica del planeta.

Inundaciones, sequía, calentamiento global, reducción de los casquetes polares. Como si esos argumentos esgrimidos durante años por aquellos que creían en el cambio climático no hubieran bastado, ahora los expertos llaman la atención sobre las consecuencias que el deterioro progresivo del planeta puede tener sobre la salud de las personas, según publicó el diario El Mundo.

Kirk R. Smith es profesor de salud medioambiental global de la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos) y principal impulsor de los trabajos publicados en The Lancet y remarcó que "los legisladores deben saber que si dirigen sus esfuerzos en ciertas direcciones, podrán obtener importantes beneficios para la salud pública así como para el clima".

Los estudios examinaron las consecuencias para la salud que tendrían determinadas estrategias para reducir la emisión de dióxido de carbono (CO2). El análisis se realizó tanto en los países ricos como en los pobres, que son los que con toda probabilidad van a sufrir un mayor impacto del cambio climático si no se ponen en marcha soluciones.

El granito de arena que pueden aportar todos
Si los londinenses sustituyeran el transporte motorizado por los paseos o la bicicleta, las enfermedades isquémicas del corazón se reducirían un 10%-19% en 2030, las cerebrovasculares un 10%-18%, las demencias un 7%-8% y el cáncer de mama un 12%-13%.

"Las medidas tecnológicas para reducir la contaminación de los vehículos, como los coches ecológicos, reducirían las emisiones pero el efecto sobre la salud sería inferior", destacan los autores de uno de los estudios.

El transporte es una de las principales fuentes de contaminación de la atmósfera, pero no la única. El sector de la agricultura y la ganadería aporta un 10%-12% de los gases de efecto invernadero, a lo que hay que sumar un 6%-17% derivado de la deforestación y los cambios en la tierra que esta actividad implica muchas veces.

Al parecer, lejos de disminuir, la perspectiva es que en 2030 la producción de carne, por ejemplo, se incremente un 85% respecto a la de 2000, con las pertinentes consecuencias sobre el medioambiente. Revertir esta tendencia sería una buena estrategia para luchar el cambio climático a la vez que mejora la salud de la población.

Así, una disminución del 30% en la ingesta de grasas saturadas procedentes de los animales supondría un descenso del 17% de las muertes por patologías isquémicas del corazón en el Reino Unido o en San Pablo (Brasil). Aunque no fueron calculados, los más que probables efectos sobre la obesidad, el cáncer y otras enfermedades harían aún más valiosa esta estrategia.

"Estos trabajos demuestran que habría mejoras claras y sustanciales para la salud si elegimos los caminos adecuados para reducir la emisión de gases de efecto invernadero", declaró Linda Birnbaum, directora del Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Medioambiental del Reino Unido, que intervino también en las investigaciones. "Ahora tenemos ejemplos reales de cómo podemos salvar el medioambiente, reducir la contaminación del aire y mitigar sus efectos sobre la salud. Es una situación de ganar-ganar para todos", añade.

Para los expertos, la Cumbre de Copenhague "representa una importante oportunidad para escoger aquellas políticas que no sólo logren la necesaria reducción de los gases contaminantes sino que permitan además alcanzar metas en materia de salud", en palabras de Andrew Haines, director de The London School of Hygiene and Tropical Medicine y presidente del grupo internacional responsable de estos artículos.
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