Las precisas acciones de los gobiernos podrían prevenir un elevado número de homicidios y suicidios, según un estudio. Uno de sus autores aseguró que las crisis financieras acarrean dificultades para las personas, pero no tienen por qué costarles la vida"

El estudio conducido por investigadores de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y de la Universidad de Oxford estimó que el estrés asociado con la pérdida del trabajo puede aumentar un 2,4% la tasa de suicidios de las personas de menos de 64 años, un 2,7% las muertes por causa cardíaca en personas de entre 30 y 44 años, y del 2.4 en la tasa de homicidios.
Si los gobiernos inviertieran dinero en programas de incentivo laboral que permitieran que las personas recuperaran el trabajo al poco tiempo de haberlo perdido sería más fácil evitar esas muertes.
En situaciones de crisis financiera, calcularon los investigadores, bastaría con invertir 190 dólares por persona en programas de empleo para contener el efecto de esas crisis sobre las tasas de mortalidad según informa el diario La Nación.
El estudio también sugiere que en países en vías de desarrollo, donde los programas de incentivo laboral son mucho menores o a veces inexistentes, el número de muertes causadas por las crisis financieras es aún mucho mayor.