17-04-09 | Saludable

"No se enseña sobre aedes aegypti desde la Segunda Guerra"

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En diálogo con Infobae.com, un investigador del Conicet que hace 12 años estudia al mosquito transmisor del dengue dijo que como la larva "se creía erradicada" el tema dejó de incluirse en los planes

"No se enseña sobre aedes aegypti desde la Segunda Guerra"

Nicolás Schweigmann es el director del departamento mosquitos de la Universidad de Buenos Aires y, como investigador del Conicet, desde hace 12 años estudia al aedes aegypti.

"En 1995 se lo halló (al aedes) por primera vez en Buenos Aires, en Chacarita", contó el profesional a Infobae.com y detalló: "A fines del '96 ya había indicios de larvas en toda la ciudad, por lo que nos contactamos con el Ministerio de Salud para hacer muestreos en Avellaneda, Luján, Campana, Tres de Febrero... para empezar a estudiar el mosquito".

Schweigmann trabajó durante la epidemia en Tartagal (1998), en Misiones (durante un foco en Foz que afectó a Puerto Iguazú) y a fines de 1997 firmó (con un grupo de colegas) un convenio con el gobierno de la Ciudad por el cual se comprometían a brindar asistencia técnica, monitorear y determinar dónde había y qué especies (de las más de 30) de mosquito en la Capital.

Consultado acerca de por qué cree que se llegó al estado actual, Schweigmann opinó que "el problema del dengue en el mundo es muy complejo, pese a que técnicamente eliminarlo es tan sencillo como eliminar los reservorios de agua".

"Todo el sistema educativo después de la Segunda Guerra Mundial dejó de educar cómo es el ciclo de vida del mosquito; se dejó de enseñar en la facultad de medicina. Las maestras no lo saben, si tienen que enseñar no saben qué", destacó el profesional, quien remarcó que "los ministros de Salud que vienen de la medicina saben de la enfermedad pero no del mosquito".

E insistió: "En realidad todo el mundo debería saber reconocer una larva del mosquito", al tiempo que criticó las campañas publicitarias dadas a conocer cada año y tras las cuales la gente no puede describir una larva.

El monitoreo continuo en la ciudad se había desactivado porque el mosquito fue erradicado de 1954 a 1973, por lo que los agentes que quedaron "monitoreaban sólo las terminales de trasporte". Es por eso que -según el profesional- informaban que no había aedes, pero lo cierto es que no monitoreaban toda la ciudad.

"Desde ese entonces hablamos con las autoridades para organizar campañas de prevención en invierno, que es cuando están los huevos en las casas", remarcó Schweigmann, quien contó: "Tuve reuniones para intentar erradicar los cementerios de chatarra, los baldíos con cubiertas de autos, pero esa función depende de los juzgados y es muy difícil explicarle la importancia de eso a un juez".

Tras asegurar que "el moquito es domiciliario", el profesional destacó que "no está en ambientes silvestres, como lagos, arroyos, sino en recipientes cerca del hombre porque prefieren la sangre humana".

La epidemia era prevenible
"Todos saben de esta problemática; el país sabe de dengue, pero las autoridades no se esperaban lo que ocurrió. No pensaban que el dengue iba a llegar a Buenos Aires", subrayó el profesional.

Sorprendido por el efecto que producen los medios de comunicación, Schweigmann dijo tener "la sensación que los ciudadanos olvidan los temas con la velocidad que lo hace el paso de los acontecimientos y así todos pasamos a ser especialistas en dengue, soja...".

Y convencido de que sin un trabajo diario y sostenido no se va a lograr nunca la prevención, el profesional instó a que todos los ciudadanos limpien en sus casas los recipientes con agua "dos veces por semana".

La larva del aedes aegypti es fácilmente reconocible: en los recipientes podrá verse un gusanito viboreando, al que si se le acerca una linterna encendida se va al fondo porque es fotofóbico.

La larva "prefiere" los recipientes artificiales que se encuentran en interiores y exteriores de las viviendas, como cacerolas, latas, botellas, neumáticos. Es muy común encontrar larvas en floreros y plantas acuáticas, así como en los lugares donde almacenan agua (bebederos de animales, piletas, cisternas, tanques).


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