Institutos especializados en trastornos de ansiedad aseguran que aumentaron los pacientes de barrios cerrados, como consecuencia de haber experimentado algun asalto violento

En los últimos meses, los countries y barrios privados se convirtieron en blanco de los delincuentes, cuyos delitos fueron de todo tenor y agresividad.
Es por ello que los habitantes comenzaron a consultar, con mayor frecuencia que años anteriores, a los profesionales. Lo asegura el Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA) con sede en Pilar, uno de los distritos con mayor concentración poblacional en barrios cerrados.
De acuerdo a los especialistas, la mayoría de los pacientes que fueron diagnosticados con estrés postraumático, ataques de pánico y ansiedad social fueron testigos de un asalto violento o, en los peores casos, protagonistas.
Según explicó la licenciada Gabriela Martínez Castro, directora del CEETA, el estrés postraumático aparece "luego de un acontecimiento traumático donde se ha puesto en peligro la vida del individuo, o cuando ha presenciado una situación de riesgo que lo lleva a revivir en cualquier momento del día el episodio con todos los sentidos".
"La situación traumática de ser robado, tomado como rehén, ver violentada su intimidad, poniendo en peligro la integridad psicofísica propia o la de un ser querido, puede provocar múltiples trastornos en la persona", hasta el punto de llegar a tener conductas de temor hacia los demás, aplanamiento afectivo, embotamiento y depresión, agregó.
Si bien señaló que todas las personas sufren de ansiedad en algun nivel, "cuando supera límites normales la ansiedad comienza a ser un problema, porque produce un deterioro en la calidad de vida de la persona, y es ahí cuando estamos frente a un trastorno".
En el caso de los ataques de pánico, se los puede reconocer por sus síntomas físicos. "El paciente experimenta la sensación de estar cerca de la muerte, o la locura, sufre taquicardia, falta de respiración, ahogo, entre otros efectos", detalló Martínez Castro.
"Quienes tienen ataques de pánico no pueden quedarse solos, porque a partir de que viven el primer ataque, su conducta cambia completamente; evita lugares donde sufrió la crisis, procura no realizar la acción que realizaba al momento de manifestarse el pánico; en fin, su conducta se ve limitada y la vida del paciente se restringe hasta el aislamiento", agregó.
Con respecto a la ansiedad social, la licenciada explicó que suele desarrollarse como el temor a salir o estar con gente debido al hecho de violencia e invasión a su intimidad que sufrió.
Para Martínez Castro, "todos estos trastornos se recuperan con un tratamiento específico de terapia cognitivo-conductual (TCC) y la posible aplicación de medicación, en caso de ser necesario". Éstos no duran más de seis meses, y logran que los individuos retornen a sus actividades normales sin síntomas físicos ni emocionales.
Existen cerca de 800 countries y barrios privados en la provincia de Buenos Aires. La mayoría se encuentran en los municipios de San Isidro, Pilar, Moreno, Tigre, Escobar, Ezeiza y La Plata.