Se está implementando un tratamiento efectivo mediante un cambio de conducta, al que ya se sometieron 500 pacientes en la Sociedad Argentina de Obesidad. Los trastornos alimentarios

Especialistas de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (SAOTA) proponen una manera distinta para combatir la obesidad: el tratamiento cognitivo conductual, que busca modificar no sólo el peso sino también la conducta de las personas.
"El tratamiento cognitivo conductual es una técnica que se aplica a todas las afecciones crónicas que requieren un cambio conductual-comportamental para su mejoría. Se usa cada vez más porque es una herramienta que se incorpora al individuo, que no tiene contraindicaciones ni efectos colaterales y que potencia toda otra estrategia", explicó Julio Montero, presidente de SAOTA, según informa hoy el diario Clarín.
Allí ya se trataron 500 pacientes y ahora hay 150 en tratamiento. Usan 5 estrategias: el automonitoreo (el paciente registra sus hábitos y detecta situaciones críticas), el control de los estímulos (se identifican las condiciones ambientales asociadas con la sobrealimentación y la baja actividad física), la reestructuración cognitiva (se modifican pensamientos y creencias), el manejo del estrés (para bajar la ansiedad) y el apoyo social (interacción con otros pacientes).
"Una ventaja es que enseña e inculca comportamientos saludables apelando a estrategias personalizadas. Este conocimiento se llama reestructuración cognitiva y queda incorporado a la persona. Para el diagnóstico de la situación se investigan los factores asociados a estos actos. El sujeto es entrenado para evitar el estrés, y se recurre a los familiares", explica Montero.
Y agrega: "Los hábitos se instalan haciendo que se reiteren automáticamente. El objetivo es interferir esa secuencia y sustituirla por otra más conveniente". Los tratamientos son grupales o individuales.
Fuente: Télam