Luego de conseguir el quórum, la oposición perdió la votación para que los superpoderes sean debatidos en el Senado. Además, no pudo imponer su mayoría y el Frente para la Victoria logró rechazar las modificaciones al Consejo de la Magistratura y al régimen de los DNU

El oficialismo cambió su estrategia en el Senado y facilitó el quórum para dar inicio a la sesión que comenzó esta tarde y terminó en las primeras horas de hoy con la aprobación de la Ley de Salud Mental y las modificaciones al proyecto de regulación de la medicina privada.
En primer turno, la oposición intentó imponer el debate sobre los superpoderes sin que el proyecto obtuviera el dictamen correspondiente. Sin la cantidad de votos necesarios para llegar una mayoría especial (2/3 partes de los presentes), el bloque que conduce Miguel Ángel Pichetto logró aplazar la discusión, probablemente, hasta el próximo período de sesiones ordinarias.
En segundo término, el cuerpo debatió las reformas al Consejo de la Magistratura que ya tenían media sanción en la Cámara de Diputados. Tras el debate, el Frente para la Victoria ganó la votación con 38 votos contra 31 y logró frenar la reforma impulsada por la oposición.
Las reformas, promovidas por la oposición en la Cámara de Diputados, establecían elevar de 13 a 18 el número de representantes en el Consejo de la Magistratura, con lo que la oposición buscaba restar incidencia del oficialismo sobre ese organismo encargado de seleccionar y destituir jueces.
Por una norma específica de funcionamiento del Parlamento, cualquier ley especial que reforma una legislación contemplada por la Constitución necesita del respaldo de una mayoría explícita legisladores, que en el caso del Senado se eleva a 37.
A las 21 en punto, el Senado rechazó la modificación del régimen de DNU, proyecto que también era impulsado por el bloque opositor. La iniciativa cosechó 28 votos opositores a favor y 36 en contra por parte del oficialismo.
El principal punto de esta iniciativa apuntaba a que los DNU debían ser ratificados por las dos cámaras del Congreso en un plazo no mayor a 60 días, a diferencia del régimen actual, que le da intervención a una sola cámara.
Sobre el final de la sesión se debatiço el proyecto que pone en riesgo al sistema de salud privada (ver notas relacionadas) y la iniciativa para eliminar el pago de sumas no remunerativas que impulsa la CGT.