Lo dijo la ministra de Desarrollo Social porteña, María Eugenia Vidal. En Radio 10, destacó que la gestión apunta a evitar que la pobreza se transmita como un herencia y reconoció que la principal emergencia que tiene la Ciudad es el aumento de gente que vive en la calle

El gobierno de la ciudad de Buenos Aires decidió en los últimos tiempos encarar una serie de medias para disminuir la pobreza y para ello se propuso una serie de trabajos con la comunidad.
La encargada de llevar adelante esta difícil tarea es la ministro de Desarrollo Social, María Eugenia Vidal, quien posee una gran experiencia en trabajos de este tipo.
"Muchas veces sí", manifestó la funcionaria cuando se le consultó si existía un "prejuicio" acerca de que al jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, no le interesan los pobres."Creo que la única manera de superar los prejuicios es con diálogo. El otro baja la guardia cuando se da cuenta que uno está dispuesto a a escuchar y llegar a un consenso".
En Radio 10 Vidal reveló que el principal desafío que tiene en su gestión es tratar de evitar que "la pobreza se transmita entre padres e hijos como herencia". Sin embargo, admitió que la cantidad de gente que vive en la calle es la principal emergencia que enfrenta.
Vidal, de 36 años, reveló que se desempeña desde hace 20 años en distintos organismos, como el PAMI, Anses y otros vinculados a temas sociales, y desde 2001 se sumó al grupo de trabajo del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.
Egresada como licenciada en Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina (UCA), la funcionaria afronta una difícil misión, pero ella se siente capacitada para asumirla.
"Trabajamos con los hijos de estas familias pobres, porque creemos que de esa manera podremos conseguir que se evite transmitir la pobreza de generación en generación", sostuvo Vidal en declaraciones a Radio 10.
Además, explicó que no descuidan la tarea diaria de asistir a aquellas personas que "lo necesiten" y reiteró que deben trabajar "desde el embarazo".
"Atendemos las emergencias de todos los días, pero creemos que al trabajar desde el embarazo podremos bajar los índices de pobreza", explicó la ministra.
"Hay un objetivo de corto plazo, que es atender la emergencia de todos los días, como atender a la población en situación de calle, pero también nos hemos propuesto salir de la lógica de sólo correr detrás de la emergencia", afirmó, en una entrevista con el programa Cada Mañana.
"Buscamos tratar de evitar que la pobreza se transmita como una herencia. Que de padres pobres a hijos pobres, y que esos hijos vuelvan a tener otros hijos pobres y la mejor manera es empezar a trabajar desde el embarazo", confió.
"No es un tema que se haya extendido mucho, la verdad que entendemos que es ahí donde tenemos que poner el esfuerzo", consideró Vidal, y aclaró que los programas sociales están apuntando ahora a asistir "desde el embarazo a los cinco años de edad" a los chicos en situación de pobreza.
De todos modos, aclaró que el "problema cada vez más grave" que tiene la Ciudad es "la cantidad de gente en situación de calle" que hay, ya que "en 2007 había 700 personas y en el censo del año pasado detectamos 1400".
"Falta de acceso a la vivienda, hay mucha gente que viene de la provincia de Buenos Aires, hay una fuerte migración de países limítrofes y está el problema de personas que hace muchos años que viven en la calle y que no salen", concluyó.