Tras 5 horas y media de debate, el kirchnerismo logró 136 votos a favor del proyecto en general y en la votación en particular. La iniciativa tuvo 99 votos en contra. El oficialismo introdujo cambios y logró el apoyo clave de un sector del PJ disidente. Ahora será girado al Senado

El proyecto de reforma electoral que impulsa el Poder Ejecutivo dio este miércoles otro paso importante en el Congreso: la Cámara de Diputados le dio media sanción a la iniciativa con el voto de 136 legisladores (incluido el de Eduardo Fellner, titular de la Cámara) entre ellos los del Frente para la Victoria y partidos aliados. El PJ necesitaba 129 votos y así aprobó el proyecto con holgura.
La reforma electoral obtuvo 99 votos en contra de la Coalición Cívica, PRO, Partido Socialista, Solidaridad e Igualdad (SI) y la Unión Cívica Radical (UCR), entre otros, y cuatro abstenciones.
No obstante, un sector del PJ disidente apoyó la reforma luego que el kirchnerismo aceptara introducir una serie de modificaciones vinculadas a la internas partidarias y a la financiación de la campañas.
De esta manera, la Cámara baja giró el proyecto del Gobierno al Senado, donde el Frente para la Victoria también posee mayoría propia y donde confía en aprobar la reforma política antes del 10 de diciembre, cuando se renueve el Congreso.
Para el jefe del bloque kirchnerista, Agustín Rossi, la ley que establece elecciones primarias, simultáneas y obligatorias "propone un sistema nuevo que parte del mal funcionamiento de los partidos políticos de la Argentina".
"Va a fortalecer el sistema de partidos políticos, va a permitir la no atomización, es mentira que favorece el bipartidismo. Estamos convencidos de que esto servir para acercar la política a la ciudadanía", remarcó Rossi, al cerrar el debate.
Ayer al mediodía el oficialismo de la Cámara de Diputados logró el quórum y a las 13:25 comenzó el tratamiento del proyecto de reforma política impulsado por el Poder Ejecutivo, que establece la realización de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos.
La iniciativa logró el martes por la tarde dictamen favorable en un plenario de comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Presupuesto de la Cámara baja y quedó habilitada para debatirse en la sesión de ayer, ya que contaba con preferencia para ser tratada en el recinto.
El texto, presentado hace 15 días en la Cámara de Diputados por el ministro del Interior Florencio Randazzo, establece la realización de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias para todos los partidos que postulen precandidatos para nominar a cargos electivos nacionales.
De acuerdo al proyecto, el voto será obligatorio y se podrá emitir un voto para una sola agrupación política", a la vez que "se eliminan las lista colectoras y espejos" y "se votará con el mismo padrón que la elección general".
Entre los principales cambios acordados con diferentes partidos políticos que participaron del diálogo convocado por el gobierno nacional se encuentran algunas modificaciones destinadas a reducir los requisitos que deben cumplir los partidos políticos para mantener su personería.
Una de las modificaciones establece que sólo podrán participar en las elecciones generales las agrupaciones que hayan obtenido el 1,5% de los votos válidamente emitidos, en lugar del 3% que se fijaba en el proyecto original.
También, se acordó que aquellas agrupaciones que no alcancen el 2% del padrón electoral del distrito que corresponda perderán su personería y que el número de afiliados para ser aceptado como partido nacional y competir por la presidencia será de 4.000, en lugar del 5.000 del padrón electoral. En tanto, se estableció que la elección primaria se realice el segundo domingo de agosto del año que se realice el comicio general.
Otro de los cambios está vinculado a los fondos correspondientes al aporte de campañas que se distribuirán 50% del monto asignado por el Presupuesto en forma igual a las listas y el otro 50% entre los 24 distritos, en proporción al total de electores.
Además, se redujo a 8 días la prohibición para publicar los resultados de encuestas, que en el proyecto original era de 15 días, y se acordó que las boletas para la elección primaria serán divisibles para facilitar el corte, en lugar de indivisible como se fijaba en el texto enviado por el Ejecutivo.
Asimismo, se redujo a 15 días la prohibición de realizar actos inaugurales de obras públicas o promoción de planes y proyectos de alcance colectivo y otro acto de gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de los candidatos a cargos públicos nacionales.