Fue aprobada por la Cámara alta y se convirtió en ley. Grava los activos empresarios, sin considerar los pasivos, en la presunción de que todos los activos deben generar una renta

El Senado aprobó y convirtió en ley la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2009 del impuesto a la ganancia Mínima Presunta, una iniciativa enviada hace tres semanas por la Cámara baja.
El proyecto fue defendido por el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Fabián Ríos (Frente para la Victoria-Corrientes), quien los consideró como "una herramienta clave en el esquema fiscal del país".
El impuesto a la Ganancia Mínima Presunta grava los activos empresarios, sin considerar los pasivos, en la presunción de que todos los activos deben generar una renta, a fin de favorecer la productividad.
El 6 de noviembre la Cámara de Diputados había dado media sanción a una prórroga hasta el 30 de diciembre de 2009 de la vigencia del título V de la ley 25.063 y sus modificatorias. La iniciativa fue aprobada con el impulso del oficialismo por 37 votos contra 9.