La Cámara baja sancionó anoche la ley de emergéncia económica, que otorga al Ejecutivo facultades en materia financiera. También ratificó los impuestos al cheque y a las tabacaleras y una alícuota al gasoil

La Cámara de Diputados aprobó este miércoles por la noche una nueva prórroga de la ley de Emergencia Económica, al término de una jornada en la que se sancionó y giró al Senado para completar su trámite legislativo el proyecto para prorrogar por todo 2009 el impuesto a las Ganancias, el que grava los Débitos y Créditos Bancarios (o impuesto al cheque) y el adicional de emergencia sobre el precio final de venta de cigarrillos.
En el paquete aprobado en primer término, el eje de la discusión giró en torno a la prórroga del impuesto al cheque, que la mayor parte de la oposición reclamó coparticipar en su totalidad con las provincias.
Empero, cuando se votó en particular esta prórroga el resultado fue favorable al oficialismo que reunión 134 votos a favor contra 92 negativos y 3 abstenciones.
La extensión de la vigencia del paquete de impuestos fue aprobada en el recinto en general con 137 votos a favor y 93 en contra.
Sobre el impuesto al cheque, el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, marcó que "no nos corresponde" a la Cámara baja discutir modificaciones en la coparticipación del gravamen como pedía la UCR, la Coalición Cívica, el PRO, Unión Peronista y otros sectores opositores, ya que argumentó que ello es competencia del Senado.
Además, Rossi argumentó que si se coparticipara la totalidad del impuesto al cheque "se le sacarían al gobierno nacional 10 mil millones de pesos y se quedaría sin superávit financiero", por lo que estaría obligado a cubrirlo con otros medios para reponerlo.
En el inicio de la reunión, el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Gustavo Marconato (FPV), sostuvo que la eventual coparticipación de la totalidad del impuesto supondría el "desfinanciamiento" de la Nación, con consecuencias que afectarían también a los gobiernos provinciales.
En cambio, el presidente del bloque radical, Oscar Aguad, sentenció que el impuesto al cheque que rige desde 2001, es "distorsivo, regresivo y, además, alienta la economía informal".
Por eso, pidió a los gobernadores que no se arrodillen ante la Nación y "a lo que quiere el príncipe" y dijo que el mandatario de Buenos Aires, Daniel Scioli, "es el peor" porque "arrugó" frente el gobierno central, en un encendido discurso que al final mereció dos cuestiones de privilegio que plantearon miembros del bloque
del FPV.
Antes, su compañero de bancada, Miguel Giubergia, advirtió que si se hubiera coparticipado el impuesto al cheque en un 100 por ciento "las provincias hubieran percibido 26 mil millones de pesos entre 2002 y 2008" y no hubieran tenido que "venir a Buenos Aires" para buscar recursos.
El dictamen de minoría que defendió el radicalismo dio cuenta que este año el impuesto habrá tenido una recaudación de 20.400 millones de pesos de los que las provincias solo terminarán recibiendo 2.877 millones.
De la Coalición Cívica, Juan Carlos Morán insistió en que lo recaudado por el impuesto al cheque vaya a la masa coparticipable, lo que significaría -dijo- alrededor de casi 7 mil millones de pesos más para las provincias.
En ese marco, pidió a sus pares del oficialismo "no seguir con este proceso de concentración de un gobierno unitario. Si no hay autonomía de provincias y municipios no hay federalismo".
El bloque del SI votó también en contra junto a Claudio Lozano (Proyecto Sur), quien si bien admitió como argumento válido el posible desfinanciamiento de la Nación, indicó que se podría equilibrar la situación si la parte del impuesto al cheque y del impuesto adicional al precio de los cigarrillos que van a la ANSES se destinan a las provincias.
La socialista María Elena Martín advirtió que no había que transformar al Estado "en un enano cabezón", lo que valió una interrupción de Claudio Morgado (FPV) que, como presidente de la comisión de Discapacidad, lamentó la alegoría para referir lo que es "normal" y lo que no.
El jefe del interbloque de PRO, Federico Pinedo, dijo que su sector siempre creyó que el del cheque "es un mal impuesto" y reiteró que debería computarse a cuenta de Ganancias y coparticiparse en su totalidad.
Enrique Thomas (Unión Peronista- Mendoza) avisó también que el Grupo Parlamentario Peronista que integra a legisladores no kirchneristas votaba en contra del proyecto del PEN y refutó a los funcionarios que alegan que en los últimos años aumentaron las transferencias a las provincias.
La cobista Laura Montero (Consenso Federal) sostuvo que "el régimen impositivo argentino es actualmente altamente distorsivo" y manifestó que se debería "equilibrar un poco la situación para que las provincias puedan construir desarrollo en sus regiones porque son las que tienen las miradas más cercanas a lo que realmente sucede".