Una asamblea de accionistas discutirá hoy el futuro de la compañía, que pasó a control del Estado, ante el riesgo de que dejara de volar. Los 8 gremios que actúan en la empresa fueron decisivos para el deterioro de su situación

El grupo español Marsans dijo que estudiaba la posibilidad de capitalizar Aerolíneas Argentinas en caso de que la empresa, cuyo último balance anual registró un patrimonio neto negativo de $81 millones, no se venda al Estado.
La situación patrimonial será uno de los puntos que se abordará durante la asamblea de accionistas de Aerolíneas, continuación de un encuentro celebrado hace un mes, cuando se aprobaron los estados contables de 2007.
El control de Aerolíneas es un viejo anhelo del Gobierno, que firmó el 17 de julio pasado un acta para negociar la compraventa de la línea aérea, sin que hasta el momento hayan llegado a un acuerdo.
Cuando comenzó la idea de nacionalizar Aerolíneas Argentinas y Austral, la presidente Cristina Kirchner prometió convocar al capital privado para tomar parte. Sin embargo, varios de los 8 gremios aéreos presentes se pronunciaron por la estatización permanente.
En esa oportunidad, la mandataria reconoció que buena parte del caos operativo al que llegó la empresa se debió a los numerosos conflictos gremiales que la plagaron en los últimos años.
"Con nuestras actitudes muchas veces alentamos los discursos privatizadores del pasado. Para que Aerolíneas Argentinas vuelva a ser lo que fue, es indispensable la participación activa y positiva de todo su personal", había dicho en ese momento.