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Jueves 26 de Noviembre
30-09-08 | Política Imprimir
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Más críticas para el plan de recolección de residuos de Macri

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El Sindicato Único de Empleados de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH) rechaza de manera rotunda el proyecto macrista de recolección de residuos urbanos, ya que atenta contra la salud de los habitantes de la Ciudad y del Conurbano bonaerense, viola las disposiciones de la ley 1854 de Gestión Integral de Residuos y apunta principalmente a incrementar la ganancia de las empresas concesionarias de recolección por medio de la facturación por tonelaje, promoviendo así la generación de mayores desperdicios y reduciendo la capacidad de reciclaje de los recolectores urbanos.



Asimismo, se afirma que ninguna autoridad del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ha puesto en comunicación con el Gremio al momento de elaborar el proyecto de ley sobre la recolección de la basura en territorio porteño y sus modificaciones, teniéndose en cuenta que son los encargados de edificios quienes coordinan diariamente las tareas con los recolectores y cooperativas de reciclaje al momento de sacar la basura.

El proyecto defendido por el Ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Juan Pablo Piccardo, viola los designios de la ley 1854 de Gestión Integral de Residuos Urbanos, que promueve cumplir con el objetivo de "Basura Cero": esto es "…la reducción progresiva de la disposición final de los residuos sólidos urbanos con metas y plazos concretos…".

El Ministro Piccardo y el Jefe de gobierno, Mauricio Macri, defienden y promueven ahora el régimen de facturación mixta, incluyendo el de área limpia pero manteniendo el tonelaje como modo de cobro para las empresas concesionarias, en un negocio que representa mas de 700 millones de pesos al año, lo que significará en fin que a mayor generación de basura y mayor recolección y entierro en rellenos sanitarios, habrá más ingresos para las empresas recolectoras: todo ello va en contra de todas las leyes, acuerdos y disposiciones nacionales e internacionales vigentes y generará políticas y presiones en torno a disminuir el reciclaje de los desperdicios.

Al mismo tiempo, no es clara la forma en que se busca integrar a los recolectores urbanos, reduciendo en realidad su capacidad de trabajo
al eliminar los contenedores de residuos secos y sin llevar a cabo una verdadera campaña de concientización y de separación de residuos en la población. Todo esto sólo beneficiará a las empresas que recolectarán mayor cantidad de residuos, facturarán por más toneladas, incrementarán el entierro de basura en los rellenos sanitarios y generarán mayor contaminación al medio ambiente y la posibilidad de contraer enfermedades a millones de personas.

El proyecto macrista atenta de manera severa contra la esencia de la ley 1854 de reducción de desperdicios y cuidado del ambiente, perjudica seriamente en el corto, mediano y largo plazo la salud de los ciudadanos de la Ciudad y del Conurbano bonaerense y va en revés de la tendencia mundial en el tratamiento de los residuos, que apunta a su reducción y mayor y mejores métodos de reciclaje.


El Gobierno porteño no tiene en cuenta la disposición de la ley de Gestión Integral de los Residuos, que establece para 2010 la reducción en un 50% de los desechos a depositar en rellenos sanitarios, y en un 75% para el 2017. El proyecto defendido por Macri y Piccardo atenta seriamente contra esta obligación al fomentarse el incremento del tonelaje de recolección y entierro.



Asimismo, en su artículo 10, inciso b, la ley de "Basura Cero" presenta claramente como uno de los objetivos esenciales dispuestos: "Dar prioridad a las actuaciones tendientes a prevenir y reducir la cantidad de residuos generados y su peligrosidad". Teniendo en cuenta que hoy se generan 5 mil toneladas diarias, se intensificarán los mecanismos para la generación y entierro de mayor cantidad de basura, lo que se traduciría finalmente en mayores ganancias para las concesionarias y un daño severo e irreversible para el medio ambiente
y a la salud de los ciudadanos.



Cuando en todo el mundo se sigue la tendencia de reducir el volumen de residuos, mitigar la contaminación del Medio Ambiente, cuidar la salud de los habitantes evitando la propagación de enfermedades, el gobierno de Mauricio Macri sólo apunta a generar mayor lucro para las empresas concesionarias a costa de la salud de todos los ciudadanos de Buenos Aires y del Conurbano: eso no es "Pro", diría el mismo Mauricio.


Desde el Sindicato se invirtió tiempo y un gran esfuerzo en la capacitación y formación de los encargados de cada edificio para colaborar en las tareas diarias de reciclado y separación, mientras que hoy, el gobierno de Macri, en lugar de trabajar fuertemente y con responsabilidad en la concientización y en programas efectivos de educación ambiental, apunta fundamentalmente a generar beneficios para empresas "amigas" generando al mismo tiempo un mayor daño al medio ambiente y un deterioro en la salud de los habitantes y en perjuicio de las generaciones futuras.

El proyecto macrista va en contra de la salud, del futuro y de la vida sustentable en la Ciudad y sus alrededores, que se encuentran cada vez más poblados y necesitan de políticas integrales de cuidado del medio ambiente, y no de negociados que sólo apunten a obtener mayores ganancias para unos pocos a costa de la vida de la mayoría de la población.

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