Lo reveló el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, en diálogo con Radio 10. La medida se toma después que se conociera la falla técnica de la tobillera que limitaba los movimientos del presunto asesino de Campana
Ángel Fernández, presunto autor del cuádruple crimen de Campana, debió haber permanecido en prisión domiciliaria. Sin embargo, la tobillera que controlaba sus movimientos estaba descompuesta.
Así lo reveló el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal. En diálogo con Radio 10, el funcionario admitió que recién ayer se constató que el sistema de seguridad del reo había fallado el pasado 24 de julio.
Casal manifestó que "no es posible que el responsable del monitoreo no haya comunicado la falla" y consideró que Fernández nunca debió contar con el privilegio de la prisión domiciliaria debido a su "violento prontuario".
En consecuencia, el ministro informó que de ahora en más se efectuará un "monitoreo personal" de las 300 pulseras magnéticas que actualmente están otorgadas, a fin de garantizar las excarcelaciones.
Casal sostuvo que, a su entender, "el sistema de las pulseras sirve", siempre y cuando se otorgue solamente a "embarazadas, enfermos y ancianos".
"Puesto en una persona así (por Fernández) no es bueno ni la prisión domiciliaria ni un monitoreo liviano", concluyó por Radio 10.