El gobernador dejó que ayer actuaran en la exposición, y en horario central, el grupo de elite de la caballería de la Policía Bonaerense. Tampoco removió los stands de su provincia. La apuesta: retomar el diálogo

El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, evitó sumarse al desplante que hicieran varias provincias y dejó en pie todos los stands previstos. No se removieron los puestos de ARBA, la agencia oficial que conduce Santiago Montoya, ni del Bapro.
Incluso ayer, en el horario central de la tradicional exposición, Scioli dio luz verde para que los jinetes de la Escuadra Albiceleste se presentaran ante los concurrentes que aclamaron las cabriolas de las bestias.
Sólo restó que el propio Scioli se hiciera presente en la exposición, en medio de una jornada claramente política.
Por caso, ayer, el defensor del Pueblo Eduardo Mondino mantuvo un largo almuerzo con la dirigencia ruralista encabezada por Luciano Miguens- donde volvió a pedir un pronto encuentro.
"Diálogo es lo que reclamamos", insistió el funcionario, cara visible del frustrado intento de intermediar entre el gobierno nacional y las entidades del campo durante el extenso conflicto por las retenciones móviles.
Se lo vio también al diputado provincial por el PRO, Jorge Macri, quien no ocultó estar en campaña.
"Este conflicto aceleró los tiempos, Las elecciones son el año que viene, pero nosotros vamos ganando posiciones, o presencia, un trabajo que teníamos previsto para 2009", admitió el primo del jefe de Gobierno porteño.
Y hasta el diputado nacional Jorge Sarghini visitó la exposición, reconociendo que nunca antes había participado.
"Es la primera vez que vengo a comer aquí. Ni cuando era presidente del Bapro lo había hecho. ¿Y por qué ahora? Porque me invitaron y me parecía correcto estar", comentó el legislador según publica hoy el diario La Nación.