El titular de la Pastoral Universitaria porteña, Guillermo Marcó, consideró por Radio 10 que el conflicto entre el Gobierno y el campo llegó a un "nivel de pelea personal y genera un clima de violencia que no es positivo para nadie"

Los representantes eclesiásticos se sumaron a las voces de los empresarios y gobernadores y solicitaron "bajar un poco los decibeles" para que se retomen las negociaciones en busca de una solución para el extenso conflicto rural.
"A lo mejor la pelea se torna de tipo personal y genera un clima de violencia que no es positivo para nadie", consideró por Radio 10 el titular de la Pastoral Universitaria de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Marcó.
En medio de la extensa protesta y de las frustradas negociaciones, el sacerdote consideró que "la sensación es la pérdida de algo común". "Eso es lo más curioso, los dos quieren rentabilidad", opinó.
"Tienen una oportunidad histórica, la Argentina es el campo y podríamos aspirar a volver a ser el granero del mundo", remarcó.