El caudillo caribeño dijo que no dará marcha atrás con la decisión adoptada con la mayor acería andina y anunció que "ya comenzó" el proceso de "transición" para que la autocracia que lidera se apodere de Sidor

"Ya comenzó la transición, envié al ministro de Industrias Básicas y Minería (Rodolfo Sanz) a la zona y a conversar con los empresarios para comenzar de una vez la transición: Sidor vuelve a ser ahora propiedad de la nación venezolana", dijo el mandatario.
"Yo se los dije (a Ternium-Sidor) muchísimas veces, reconozcan a los trabajadores lo que tienen que reconocerles", expresó el jefe de Estado, en referencia a la falta de acuerdo entre el sindicato y la empresa para lograr la contratación colectiva que permaneció en discusión por más de un año.
Chávez criticó el funcionamiento de la siderúrgica y el pago que Ternium-Sidor les daba a sus trabajadores. "Esa gente todavía le estaba pagando a los jubilados de Sidor por debajo del salario mínimo, violando la Constitución. Eso no se puede, no podemos permitirlo, pero no es sólo eso, sino que el hierro había que vendérselo por debajo del precio, porque así se estableció el convenio", explicó.
Asimismo, indicó que con la privatización de Ternium-Sidor en 1997, una parte del acuerdo estipulaba que Venezuela le tenía que vender la energía eléctrica por debajo del precio, "subsidiando a la empresa transnacional".
"Además de eso se llevan el acero venezolano al exterior y luego viene el acero para acá convertido en tubos, productos y bien caros", recalcó.
Esta fue la primera vez que el gobernante venezolano se refierió públicamente a la estatización de Sidor, que fue anunciada anteayer por el vicepresidente, Ramón Carrizalez y que generó reacciones adversas en todo el mundo.
Por caso, la Unión Industrial Argentina se opuso a la medida y hasta alertó que se abandonarían las inversiones en Venezuela si no se reveía la posición.