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Jueves 26 de Noviembre
07-04-08 | Política Imprimir Galería
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Gremialista amenazó con incendiar una sede de YPF

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El jefe de la UOCRA de La Plata, Juan Pablo Pata Medina, acusado de coacción agravada por protagonizar una batalla con empleados municipales de Ensenada, así lo manifestó delante de policías y fiscales

"Yo sé dónde tengo que poner el fósforo", señaló el gremialista sin importar la gravedad de la amenaza ante dos fiscales y varios policías que lo rodeaban y que ahora puede costarle hasta 15 años de prisión por coacción agravada.

Las inflamables declaraciones de Juan Pablo Pata Medina fueron esbozadas luego de haber protagonizado con un grupo de integrantes de la UOCRA La Plata una verdadera batalla campal en Ensenada, tras interrumpir el trabajo de una cuadrilla de empleados municipales y desocupados que hacían obras de desagüe y romper todo.

"Nunca vi algo así en 22 años que llevo en el Poder Judicial", señaló el fiscal que intervino en la causa, Marcelo Romero. Es que este dirigente gremial es el mismo que se enfrentó a los camioneros de Hugo Moyano en la quinta de San Vicente el 17 de octubre de 2006 en un homenaje a Perón que terminó a los tiros.

Los argumentos de la marcha y destrucción de hasta los caños de fibrocemento fue que el intendente de Ensenada, Mario Secco -enfrentado desde hace años con el sindicalista- no había contratado a personal de una bolsa de trabajo que funciona en el gremio obrero.

El vandalismo incluyó vuelco de patrulleros, robos de balas y chalecos antibalas, quema de autos particulares y destrucción de varios negocios. Los 300 manifestantes fueron reprimidos por personal policial que intentó poner orden al desastre, pero los gremialistas se refugiaron en una destilería de YPF y fue ahí donde Medina esgrimió las amenazas.

Tras los hechos lo investigan dos juzgados: uno federal, por esta amenaza a la destilería hecha en zona portuaria, y otro de garantías, por "robo calificado, coacción simple, atentado y resistencia a la autoridad, lesiones y daño calificado". Pero por los antecedentes el mismo fiscal consideró "su suerte estaría sellada".

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