El jefe de Gobierno porteño tiene una amplia agenda internacional para lo que resta del primer semestre del año. Visitará Pekín, Shangai, también San Pablo y Santiago de Chile. Sus objetivos

Macri busca diferenciarse de la gestión nacional a cada paso que da y para eso, cree que los contactos internacionales son clave.
El jefe capitalino buscará abrir un canal de diálogo con China y hacia allá viajará con el grueso de su gabinete. En la última semana de junio y la primera de julio visitará Pekín y Shangai con la mira puesta en captar inversiones directas para la Ciudad.
El gobierno porteño pretende sumar capitales para el área de tecnología, infraestructura, desarrollo inmobiliario y turismo.
Sin embargo, las inversiones no será el único objetivo del viaje. El macrismo también pretende conocer de primera mano la experiencia del gobierno de Shangai, que logró limpiar y sanear uno de los ríos más contaminados del mundo, el Suzhou-Creek.
Es que el jefe de Gobierno cree que el plan de Shangai se podría implementar en el Riachuelo.
"Vamos a buscar experiencias que sirvan a la gestión. La idea de abrir la agenda exterior es buscar conocimientos de gestiones exitosas en otras ciudades", confió a La Nación el secretario General porteño, Marcos Peña.
El Suzhou-Creek es un antiguo canal que atraviesa el corazón de la ciudad y hoy día, gracias al plan ambiental que implementó el gobierno, es una vía de circulación con peces y una flora natural.
Asimismo, el funcionario destacó que el viaje permitirá conocer, también, como una ciudad puede crecer a todo nivel gracias al impulso de los Juegos Olímpicos.
"En el caso de China, buscamos potenciar un intercambio cultural y generar un canal de inversiones: vamos a evaluar cómo la ciudad puede aprovechar las Olimpíadas y explotar las potencialidades de ser por un lapso la vidriera del mundo", concluyó el ex legislador porteño.