El ente recaudador lanza hoy y por cuatro días el operativo "Comienzo de clases", en territorio bonaerense, que vigilará posibles evasiones en librerías, tiendas de accesorios e indumentaria y calzado

Los inspectores de la Agencia de Recaudación de Buenos Aires (Arba) fiscalizan los comercios donde se venden todos los productos que se necesitan para el inicio del ciclo lectivo. El objetivo buscado es lograr que las masivas ventas que caracterizan esta época se vean reflejadas en una mayor contribución por parte de los comerciantes y no que se conviertan en focos de evasión o subdeclaración de la actividad.
Según informaron del organismo, serán más intensivas sobre los contribuyentes considerados reticentes por la autoridad fiscal, es decir aquellos que adeudan seis o más períodos del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, o presentaron sus declaraciones juradas en $0, pero que registran movimientos bancarios de cifras importantes.
De acuerdo a la agencia que lidera Santiago Montoya, a estos contribuyentes se les instala un tipo de fiscalización denominada 'Punto fijo', que consiste en controlar, desde que el comercio abre hasta que cierra sus puertas y durante los cuatro días que dura el operativo, que cada operación de venta que realice tenga su equivalente en un ticket o factura de compra.
Otra de las acciones programadas prevé el control de la facturación de los comercios, que se realiza con la colaboración de los ciudadanos, a quienes los inspectores de Arba les piden, en la vía pública, los comprobantes de las compras realizadas, para verificar la emisión y la validez de la facturación y labrar las actas de infracción en los casos que corresponda.
Asimismo, los fiscalizadores de Arba controlarán las características de los inmuebles en los que se instalan los comercios, para detectar si hubo ampliaciones, cambios en las características del edificio o mejoras sin declarar al fisco.