El gobierno nacional debió hacerlo para evitar un robo por parte de grupos terroristas. Fueron 42 barras de combustibles usadas por el reactor de la sede. En el 2000, la Casa Blanca efectuó algo similar

El gobierno nacional y el de los Estados Unidos firmaron ayer un acuerdo, bajo estrictas medidas de seguridad, por el cual Washington se llevó uranio del país para evitar que éste sea robado por el terrorismo para la construcción de una bomba atómica "sucia".
Fueron 42 barras de uranio gastadas por el reactor nuclear de Bariloche (RA6), que se decidió trasladar del Centro Atómico Bariloche al centro atómico Savannah River (Charleston).
Ya en 2007, Washington operó de forma similar, al llevarse 207 elementos combustibles gastados del reactor de investigación RA3 del Centro Atómico de Ezeiza.
La medida debió ser ejecutada, tanto la que se llevó a cabo ayer como la del año pasado, porque los terroristas podrían armar con dichos elementos- bombas "sucias".
Asimismo, el uranio podría ser vendido a países que los EEUU ubican dentro del "Eje del Mal", como por ejemplo Corea del Norte, que cuentan con la tecnología necesaria para enriquecer dichas barras y construir una bomba atómica clásica.
En 2005, el ex presidente Néstor Kirchner firmó un acuerdo por el cual la Argentina se compromete a tratar de evitar, integrando el Consejo de Seguridad de la ONU, que los componentes esenciales para la construcción de explosivos atómicos caigan en el poder de grupos terroristas.