El magistrado, que busca gobernar con sus fallos, advirtió que si el oficialismo porteño avanza con la la limitación de los amparos se va a "generar una escalada de confrontación". Anunció que ese proyecto será "seriamente resistido"

El juez porteño Roberto Andrés Gallardo, que en su momento atosigó a Aníbal Ibarra con sus fallos y ahora pretende tomar el mando de la Capital al enfrentar al actual jefe de gobierno Mauricio Macri, dijo que "si se imponen a los jueces tantas condiciones, se hace inviable prácticamente la acción sobre el Ejecutivo".
Y amenazó Macri al advertir que si intenta limitar la ley de amparos "va a ganarar reacciones bastante duras de sectores de la ciudadanía", y que podría ser a su entender una "decisión política grave, peligrosa y seriamente resistida".
Para el polémico juez sería una decisión anticonstitucional que generaría "confrontación entre poderes. "Si el poder político no está de acuerdo con la Constitución que llame a una constituyente", ironizó.
El magistrado en referencia al gobierno porteño dijo más que trabajar fuera de la ley, "hay ciertas cuestiones que no están ajustadas a derecho". Y expresó: "Lo que más molesta al poder general -no hablo de Macri- es un fuero que supervisa las políticas públicas. Es como un mosquito", expresó.
Tras los fallos que pusieron freno a la decisión oficial de cesantear más de dos mil personas, dos fueron de Elena Liberatori y uno de Gallardo, el magistrado aún no puede aclarar algunas cuestiones. Si bien insiste en la falta de legalidad de ciertos casos que habrían sido "un fraude a la legislación laboral", admitió aún no saber quiénes son los verdaderos afectados al exigir una lista de los mismos.