
"Le dijimos al secretario privado de Macri que pedir una autorización para manifestarse es inaceptable", reveló Raúl Castells en diálogo con Radio 10.
El líder piquetero se defendió y aclaró que durante la marcha que condujo ayer por el centro poteño "no había nadie con palos ni capucha", por lo que resolvió: "No tenía sentido que justo con nosotros tuvieran una actitud represiva".
Asimismo, reconoció que "hubo un acuerdo sobre la manifestación", como consecuencia de la reunión que mantuvo el viernes con el macrismo en la Comuna. "No existe más la palabra permiso o autorización", subrayó el piquetero por Radio 10.
De todas maneras, Castells se comprometió a mandar comunicados de las movilizaciones a la Ciudad, aunque sentenció: "Los funcionarios no pueden decidir si se puede hacer o no una manifestación popular".