08-01-08 | Política

El macrismo salió a defender el control de la obra social

Agrandar letraAchicar letraTamaño
Votá 0 votos
Por Radio10, el legislador Diego Santilli abogó por "darles calidad de servicio a los trabajadores de la educación y de la salud". Macri ordenó el pase a disponibilidad de 63 inspectores tras el paro convocado por estatales que pone en jaque los servicios

El macrismo salió a defender el control de la obra social

Santilli aseveró que la revisión de las cuentas de la institución "debió hacerse en el 2003 y eso no sucedió".

"Se dicen cosas que no son y que no corresponden, como ´genocidio laboral'", apuntó Santilli. "No tiene nada que ver con eso y es una barbaridad. No es lo que corresponde", acotó.

Sobre la revisión de los contratos en el ámbito de la Ciudad, explicó que "cuando uno gana las elecciones llega con su equipo de asesores y cuando se va, lo hace con su equipo".

"Hay personas que llegaron y ciertos trabajadores no seguirán tras las elecciones", subrayó el vicepresidente de la Legislatura.

Sobre la intervención de la obra social de los estatales porteños, opinó que los trabajadores están "hace muchos años planteando la desregulación y reclamando una mejora en el servicio".

"Planteamos darles calidad de servicio a los trabajadores de la educación, de la salud. Los mismos empleados de la Ciudad quieren un servicio de calidad".

Macri no cede
Este viernes se reglamentó una ley sancionada hacía dos semanas y que prevé la creación de una agencia de control comunal, a cargo de directores seleccionados por concurso y con partida presupuestaria propia.

Los inspectores desplazados podrían ser reubicados en otros cargos y si bien aún no tienen una función específica, seguirán cobrando los sueldos, según informa el matutino porteño Clarín en su edición de hoy.

La medida del gobierno de Mauricio Macri trascendió horas después del primer paro de los trabajadores en el distrito porteño, que tuvo un fuerte respaldo del titular de la CGT, Hugo Moyano. Además, los sindicatos de estatales ya convocaron a una nueva medida de fuerza, esta vez por 72 horas, para la semana que viene.

Los cruces entre el oficialismo porteño y los gremios se dio entre la decisión de no renovar unos 2.300 contratados, los paros y la intervención de la obra social municipal.

El gobierno porteño emitió un comunicado por el cual lamentó "las dificultades que durante la presente jornada entorpecieron la normal prestación de servicios a los vecinos" y ratificó "la decisión de avanzar con la anunciada política de reformas para recuperar la carrera pública, desregular el sistema de seguridad social y reducir el gasto político".

"Las resoluciones que ha tomado esta administración no son consecuencia de ninguna especulación política ni apuntan a crear escenarios de confrontación con algún sector", destaca el texto.
Posteá tu comentario