Por Catalina de Elía, Leandro Edelstein y Pablo Castagnari

Uno fue protagonista del batacazo en las PASO de La Pampa, al ganarle al candidato oficialista en una provincia históricamente dominada por el Justicialismo. El otro sigue en carrera para acceder a la Legislatura porteña. Martín Maquieyra y Juan Manuel Valdés representan a Cambiemos y a Unidad Ciudadana, respectivamente, y aunque con razón se los pueda pensar en veredas opuestas, comparten dos atributos no menores en el panorama político actual: tienen menos de 30 años e incluyen entre sus premisas la necesidad urgente de escuchar otras voces.

"Hoy la política, si podemos pensarla en términos de La Política Joven, tiene que ver más con escuchar, más con estar a disposición de los problemas que surgen en la sociedad que con creer que uno tiene la verdad revelada", dice Valdés, séptimo en la lista que encabezó Daniel Filmus en las últimas primarias abiertas de la Ciudad de Buenos Aires. Maquieyra asiente: "Lo mejor que puede tener la política que se viene es que no se vea al otro como un enemigo". Él ya es diputado nacional: tercero en la lista de Cambiemos en las elecciones de 2013, dos años después asumió la banca que dejó Carlos Mac Allister, designado Secretario de Deportes de la Nación. "Cambiemos ha hecho, de alguna manera, un valor de recorrer, del timbreo", agrega.

Valdés también incluye la opinión de los demás al momento de explicar la estructura actual de su espacio político. "Formamos una alianza muy amplia que se denomina Unidad Porteña", dice, en alusión a la versión distrital de Unidad Ciudadana. "Trabajamos con otros espacios que no habían acompañado en estos doce años a Néstor y Cristina Kirchner. La idea fue unir distintas voces que querían construir una alternativa al gobierno nacional". ¿Alternativa a qué? Especifica Valdés: "Alternativa al endeudamiento, al cierre de fábricas, al cierre de negocios, a las políticas de ajuste. Estamos muy conformes con haber sido elegidos como el primer espacio opositor en la Ciudad".

Para Maquieyra, sin embargo, el peronismo no es problema. "Me parece que el problema no es el peronismo; en mi provincia, el problema son los que encarnaron el peronismo", dice. Y agrega: "Los dirigentes tradicionales del peronismo quedaron sorprendidos porque es raro que un joven como yo tenga esta oportunidad. Yo siempre decía que prefería no ser conocido y que la gente me vaya conociendo, a ser una persona que está hace veinte o treinta años en política".

A los 28 años, Maquieyra reivindica la autocrítica como un valor esencial de su espacio político. Respecto de la reacción del gobierno que representa ante el caso Maldonado, reconoce: "Una autocrítica que se puede hacer es cómo se ha comunicado eso. Pero hay una investigación atrás y no es el Gobierno el que decide qué, cómo y cuándo se tiene que investigar; es la Justicia la que lo indica. Estamos a disposición para aportar todas las pruebas que sean necesarias para que Santiago aparezca con vida".