El precandidato a diputado por Evolución, Martín Lousteau, en el discurso en el Palais Rouge (Gustavo Gavotti)
El precandidato a diputado por Evolución, Martín Lousteau, en el discurso en el Palais Rouge (Gustavo Gavotti)

Los primeros resultados de la elección confirmaban el escenario menos favorable para Martín Lousteau: salir en tercer lugar y lejos del segundo. Las caras largas en el búnker de Evolución, en el barrio de Palermo, se vieron desde temprano y se resumieron en un discurso de siete minutos del candidato a diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires, el único que habló para reconocer una derrota suavizada por bombos y cánticos de la militancia hacia el final de la noche.

"Estamos en tercer lugar, eso es irreversible", aseguró el ex embajador argentino en los Estados Unidos, quien buscaba en esta elección ubicarse por encima de los 20 puntos para ser la oposición del macrismo porteño.

Pero el deseo no sabe de números. Elisa Carrió (Vamos Juntos) obtuvo cinco de cada 10 votos en la elección y el kirchnerismo -Unidad Porteña- se ubicó en segundo lugar con el 20,72%, espacio donde Daniel Filmus quedó al frente con un 15,61%, incluso un 2,6% arriba de Lousteau.

"Este es nuestro piso", admitía un candidato a diputado, al referirse al 12,66% que consiguió cuando era parte de UNEN en 2013 junto a Carrió.

Con todo, se debilita el proyecto político que buscaba el economista hacia 2019: gobernar la ciudad. Ese panorama está más lejos. La gran incógnita hacia octubre es si pueden subir desde ese piso. "Hay que ir a buscar algunos votos de Carrió, pero será muy difícil", reconoció a Infobae uno de los colaboradores de la campaña. Ir detrás de los votantes de Guillermo Moreno o Itai Hagman estaba descartado desde el principio.

"Los votos prestados no se renovaron", dijeron con alegría desde Cambiemos a Infobae, en clara referencia al portazo que dio Lousteau cuando se alejó de la embajada en abril. La estrategia del oficialismo de no dejarlo participar de una interna se corroboró en los números.

Un búnker que anticipaba el resultado

Lousteau llegó al búnker a las ocho de la noche y siguió el minuto a minuto desde la planta baja del Palais Rouge, en un vip con dos pantallas donde se seguían con atención los resultados a través de C5N y TN. Sin encuestas propias de boca de urna, se guiaron por las mesas testigo y la información que iban recibiendo de sus fiscales en las escuelas de la Ciudad.

Y si bien esperaron los resultados oficiales para salir a hablar, las acciones a veces dicen más que las palabras. Media hora antes de que hablara, los mozos del servicio de catering en el segundo piso -donde estaba la prensa y los militantes- comenzaron a desarmar las mesas. "Ya no hay más servicio", resumió uno de ellos.

Lousteau y los candidatos de su espacio (Gustavo Gavotti)
Lousteau y los candidatos de su espacio (Gustavo Gavotti)

"Queremos agradecer a todos y cada uno de los ciudadanos que nos acompañaron con el voto, decirles que estamos y vamos a estar ahí para representarlos con las mismas propuestas", dijo Lousteau ante un salón que pasó de vacío a repleto cuando se subió al escenario pasadas las 21:30 horas. La diputada Carla Carrizo y Débora Pérez Volpin lo acompañaron con el resto de los candidatos en el escenario.

La militancia se hizo notar con cánticos, banderas y paraguas de la UCR y Evolución. "¿No trae mala suerte el paraguas abierto en un espacio cerrado?", preguntó Infobae a Joaquín, un joven de 16 años que votó por primera vez y estaba sentado en primera fila para ver a Lousteau. "Peor no nos puede ir", bromeó.

La noche terminó temprano. A las 22, los candidatos ya habían subido al escenario, habían hablado y decidieron no dar entrevistas. Los números ya habían hablado.