En medio de una tensa discusión por las paritarias, el intendente de la ciudad bonaerense de Campana, Sebastián Abella, denunció al secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de ese Partido, Carlos Barrichi, por amenazas. "Abella, acordate que vas a seguir viviendo en Campana", aseguró el jefe comunal que el gremialista le dijo el jueves 20 por la noche, en una charla casual en una estación de servicio frente al municipio.

El ex piloto de TC Pista y actual intendente explicó a Infobae que Barrichi lo increpó cuando él había ido a buscar a su hija al local de comidas de una estación de servicio Axxion ubicada frente al palacio comunal de Campana. A 50 metros de allí, el Sindicato de Trabajadores Municipales de Campana (STMC) realizaba una asamblea para definir un cese de tareas que comenzó hoy y durará hasta el miércoles en protesta por la falta de acuerdo salarial.

Abella y Barrichi en tiempos de paz entre ambos (Zona Norte Hoy)
Abella y Barrichi en tiempos de paz entre ambos (Zona Norte Hoy)

Cuando los trabajadores vieron pasar a Abella, le avisaron a Barrichi, quien junto al secretario gremial del STMC, Mauro Magallanes, le empezó a gritar y luego ambos lo esperaron en la puerta. De acuerdo con lo que se ve en las imágenes de las cámaras de seguridad de la calle, la discusión entre Abella, Barrichi y Magallanes -a la que luego se sumó la esposa del líder sindical- no tuvo momentos de intimidación física, incluso comenzó con un saludo con un beso entre los tres, pero sí se percibe el diálogo subido de tono y los gestos ampulosos de Barrichi a medida que avanza la charla.

"Fui a buscar a mi hija a una estación de servicio. Estaban los delegados a media cuadra. Barrichi me ve y me empieza a gritar. Cuando salgo, con mi hija en brazos, me empieza a recriminar cuestiones de la paritaria", detalló a Infobae Abella, quien agregó: "Con eso no hay problema, pero cuando me estaba yendo me dice que no me olvide que sigo viviendo en Campana. Y me doy vuelta y le digo, '¿me vas a hacer algo?'".

Abella consideró fuera de lugar la amenaza y lo denunció ante la Justicia. "Una cosa es que discutamos paritarias, otra que el método sea intimidatorio y me diga que sabe dónde vivo".

Abella conversa con Barrichi (der.) y Magallanes (izq.) ayer en una estación de servicio
Abella conversa con Barrichi (der.) y Magallanes (izq.) ayer en una estación de servicio

En la denuncia, el intendente asegura que los gremialistas empezaron a levantar el tono y él tuvo que darle su hija a la directora de Turismo municipal, Florencia Ortiz. "Una cosa es hablar de porcentajes mayores o menores dentro de un marco adecuado, otra es que me pares en la calle y me digas que sabés dónde vivo, porque si le pasa algo a mi familia voy a tener que echarle la culpa a él", explicó Abella a este medio. Según consta en la denuncia, la Justicia podría disponer una audiencia de mediación.

La tensión entre Abella y los trabajadores municipales sindicalizados fue en aumento los últimos meses por la falta de acuerdo en la paritaria salarial. Por eso ayer el sindicato decidió que hoy viernes harían un cese de tareas y que, de no solucionarse el conflicto, lo repetirán hasta el miércoles 26.

El gobierno municipal ofreció para el primer semestre (de marzo a agosto) el 11 por ciento de aumento con una cláusula gatillo aplicable a los meses donde se supere el porcentual comparado con la inflación. Pero el sindicato rechazó la propuesta por "insuficiente". Pidió una una suma fija no remunerativa de $2.000 y un incremento semestral del 18%.