El Gobierno continúa buscando alternativas para darle impulso a la economía. Los brotes verdes que se esperaban para fin de año todavía no florecieron y el presidente Mauricio Macri lo sabe. Este jueves encabezó un acto en una fábrica de alfajores y se refirió como nunca antes a uno de los mayores inconvenientes que tienen las finanzas locales: el déficit fiscal.

El jefe de Estado aseguró que es "fundamental" equilibrar la balanza y lo comparó con la economía de cada familia. "Esto es como ustedes en su casa, donde no se puede gastar más de lo que ingresa. Eso está mal y es lo que está haciendo la Argentina hace muchos años", graficó.

El mandatario convocó a todos los sectores de la economía a "sentarse en una mesa" e informar en qué "va a ceder cada uno" para construir un país mejor.

Afónico luego de una seguidilla de apariciones públicas, Macri dijo que los sindicalistas tienen un lugar importante en esa mesa de discusión, pero les pidió que busquen cambios para "generar más trabajo y bajar el nivel de litigiosidad". A la par, solicitó que los empresarios se comprometan en invertir, "capacitar a su gente", adquirir tecnología y cuidar el medio ambiente.

"Este es un trabajo día a día. Estoy seguro que Del Potro cuando estaba dos sets abajo no pensó en cómo ganar los próximos tres sets, sino en el siguiente punto", ejemplificó.

Por la tarde, el mandatario tiene previsto trasladarse a Chapadmalal, donde encabezará un retiro espiritual con el Gabinete de ministros.