El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Jose Maria Arancedo, envió una carta de apoyo a la iniciativa. (Télam)
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Jose Maria Arancedo, envió una carta de apoyo a la iniciativa. (Télam)

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) valoró que el Gobierno haya convocado a la Mesa para la Producción y el Trabajo, y destacó que funcionarios, empresarios y sindicalistas hayan asumido "un camino de encuentro y de diálogo que la Argentina espera y necesita".

La Iglesia transmitió su apoyo a esa instancia en una carta dirigida al presidente Mauricio Macri y a los participantes de la Mesa, en la que aseguró que esa instancia de diálogo "hace al bien y al desarrollo de nuestra amada Patria".

"Consideramos que es un momento de responsabilidad en la clase dirigente, llamada a generar fuentes de trabajo que promuevan la libertad y la dignidad de las personas", subrayó, y agregó: "No nos olvidemos que la mayor pobreza es no tener trabajo".

La mesa tripartita fue impulsada por la Iglesia Católica y comenzó esta mañana. La convocatoria se inscribe en medio de las negociaciones para que el Gobierno avale la fijación de un bono universal para los trabajadores del sector privado, con un piso del orden de 2000 pesos.

El gobierno nacional busca que la CGT acepte que en las próximas paritarias los sindicatos no reclamen a través de las paritarias 2017 la pérdida del poder adquisitivo producida por la inflación de este año.

Además, intentará colar que haya aumentos de salarios por productividad, la elaboración de una ley de ART -que permita disminuir la litigiosidad laboral-, y lograr el apoyo para la sanción de la ley de Primer Empleo, que se encuentra trabada en el Congreso.

Según la convocatoria oficial, el presidente Macri el fin de la Mesa para la Producción y el Trabajo busca debatir "la creación de empleo, la protección del valor adquisitivo del salario y el crecimiento de la producción".

La misiva fue enviada desde el Vaticano por monseñor José María Arancedo, presidente de la CEA, y monseñor Carlos Malfa, secretario general, donde los obispos participaron de la canonización del Cura Brochero, y donde el sábado el papa Francisco recibió al jefe de Estado.

"Nuestra mirada privilegia a los que menos tienen y necesitan del compromiso político y social de quienes tienen en sus manos la posibilidad de crear un desarrollo integral", recordaron los obispos.

Los miembros de la Comisión Ejecutiva de la CEA elevaron su oración "para que este camino que se inicia dé los frutos esperados por la comunidad nacional" y le hicieron llegar su afecto a Macri y a los integrantes de la Mesa, pidiendo "a Dios que los ilumine en esta iniciativa, para que el diálogo social se profundice al servicio del bien común".

De la reunión participan el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana; y los ministros de Hacienda, Alfonso Prat-Gay; de Trabajo, Jorge Triaca; de Producción, Francisco Cabrera; y de Desarrollo Social, Carolina Stanley.

De parte de la CGT, asistieron los integrantes del triunvirato de secretarios generales, Carlos Acuña, Héctor Daer y Juan Carlos Schmid, junto a otros dirigentes sindicales.

El G-6 integrado por los empresarios está representado por Adrián Kaufmann Brea (Unión Industrial Argentina), Juan Chediak (Cámara Argentina de la Construcción), Daniel Llambías (Adeba), Jorge di Fiori (Cámara Argentina de Comercio), Claudio Cesario (ABA) y Luis Etchevehere (Sociedad Rural Argentina).