Ocurrió en la escuela San José de Calasanz de Caballito, donde una pareja ingresó por una obra lindera y una vez adentro se hizo pasar por padres que iban a pagar la cuota mensual. Como se escucharon gritos se escapó sin poder cometer el robo
Una pareja de ladrones armados intentó asaltar las oficinas administrativas de un colegio privado y religioso del barrio porteño de Caballito, mientras los alumnos estaban en clase, y casi logran llevarse unos 80 mil pesos del pago de cuotas.
Fuentes policiales aseguraron hoy a Infobae.com que el episodio se registró a las 9 de la mañana del miércoles cuando al menos dos delincuentes armados con pistolas ingresaron por una obra lindera, ubicada en la calle Senillosa 851, al colegio San José de Calasanz, cuya edificación ocupa casi una manzana.
En un principio, se señaló que los ladrones habían logrado llevarse el dinero, pero finalmente se desmintió el hecho y se dieron más precisiones del asalto frustrado.
Según pudieron determinar los investigadores, los delincuentes se hallaban bien vestidos y se hicieron pasar por padres de alumnos hasta que llegaron a las oficinas administrativas, donde dijeron que iban a "pagar las cuotas mensuales".
Una vez dentro de la oficina de tesorería, los asaltantes trataron de reducir a los empleados, pero una mujer se resistió a los gritos, por lo que se escaparon sin poder llevarse la recaudación, que formaba parte del pago de las cuotas de los alumnos.
Fuentes de la investigación indicaron que mientras esto sucedía en la tesorería, los alumnos de todos los cursos y los maestros que estaban en clase no se enteraron del robo.
Los ladrones subieron a un rodado estacionado en la Avenida Directorio, que al parecer manejaba un hombre y se fueron tranquilamente con el botín.
El hecho por el que aún no hay detenidos es investigado por personal de la comisaría 10a y de la fiscalía porteña en turno.
Por su parte, los padres de los alumnos exteriorizaron su preocupación por el hecho y pidieron reforzar las medidas de seguridad para evitar otros episodios delictivos.
"Los chicos y los vecinos estamos muy preocupados y con mucho temor, porque en esta zona son habituales los robos. Si se paga una buena educación, uno quiere una buena seguridad", precisó a C5N una señora cuyos hijos asistieron a ese colegio.