En los últimos meses se produjeron más de 30 abusos sexuales, lo que incrementa la ola de inseguridad en la ciudad más populosa de Río Negro

Un grupo de mujeres decidió salir a pedir medidas urgentes al creciente número de abusos sexuales y atracos que se viven en la localidad turística patagónica. En lo que va del año, ya se denunciaron nueve violaciones, pero día a día se conocen nuevos relatos de ataques violentos.
La primera convocatoria realizada el 22 de septiembre tuvo como objetivo dar a conocer a la sociedad la gravedad de los casos. A este llamado se sumó el intendente de Bariloche Marcelo Cascón, quien brindó algunas soluciones inmediatas como la compra de silbatos para que las mujeres puedan pedir ayuda, el financiamiento de afiches y volantes, y la promesa de la apertura de la Casa de la Mujer.
El panorama es otro después que las mujeres exigieran a las autoridades que se declare a la localidad "en emergencia sexual". No sólo porque la cifra de las violaciones trepó -las víctimas que no hicieron la denuncia policial les contaron a ellas su dramática experiencia- sino porque el problema de la seguridad quedó expuesto.
Según el intendente Cascón, parte de la responsabilidad es de las autoridades provinciales, ya que faltan recursos y un diagnóstico preciso para abordar la problemática.La localidad
Bariloche sigue siendo tratada, en términos de seguridad, como un pueblo. Tenemos situaciones vinculadas a drogadicción, abusos sexuales, pornografía infantil, delito contra la propiedad; una problemática propia de una ciudad mediana. Y esto es lo que básicamente quiero alertar. Las estructuras del Estado, todas, siguen trabajando como si Bariloche fuese un pueblo declaró el funcionario al diario Río Negro.
El 9 de noviembre las mujeres autoconvocadas se reunirán con la Comisión Interpoderes en Viedma. Allí buscarán concertar un plan integral para contra la inseguridad que se vive en Bariloche, y encontrar al o los violadores.