Durante un allanamiento en una empresa de caudales se encontró al menos un centenar de tambores que contenían $5 millones en monedas

Ayer por la noche, en el barrio porteñó de Barracas, se realizó un allanamiento en una empresa de caudales Maco, donde se encontraron 118 tambores con monedas legítimas y otros 17 con monedas falsas.
El allanamiento fue ordenado por el juez federal Marcelo de Giorgi en el marco de una investigación que surgió tras una denuncia presentada por el Ministerio de Justicia sobre la venta de monedas; ante la odisea cotidiana de la gente por obtenerlas y el incumplimiento de la disposición del Banco Central que ordenó a las entidades bancarias entregar hasta $20 por persona.
Ante el allanamiento, el vicepresidente de la empresa, Fernando Der, declaró a un matutino porteño que el allanamiento les causó "sorpresa". "Nosotros no acopiamos. Al contrario: nuestro negocio es mover las monedas. Así como entran, salen", aseguró.
"Recibimos las monedas de nuestros clientes y primero depuramos las verdaderas de las truchas, después las clasificamos, las encartuchamos y por último las transportamos. Todo esto tiene un proceso de elaboración por el que cobramos. Es un negocio, así es la actividad", agregó.
El delito fue caratulado como de "acción pública", cuando se habían logrado requisar unos 50 tambores de al menos un centenar, con acopio de monedas de distintos valores.
"Será un trabajo que durará muchas horas", aseguraron peritos de Gendarmería sobre el operativo, al tiempo que el jefe del operativo apuntó que "se encontró gran cantidad de monedas acopiadas de diferente manera, en tambores clasificados y sin clasificar".