La profesional está acusada de la muerte de una cordobesa de 22 años que fue abandonada la semana pasada en la guardia de un hospital de la capital mediterránea. La Policía busca a sus cómplices
María Norma Jacobo, una obstetra de 66 años, quedó detenida ayer como principal acusada de la muerte de una joven cuando le practicaba un aborto clandestino, informó La Voz del Interior.
La investigación había comenzado el pasado viernes, cuando una pareja a bordo de un Fiat Duna blanco abandonó en la guardia del Hospital Rawson de la ciudad de Córdoba a una mujer de 22 años, ya sin vida.
La madre de la fallecida se presentó espontáneamente en ese centro de salud por la tarde, ese mismo día, alertada por un extraño mensaje telefónico.
Así se pudo identificar el cuerpo. Se trataba del de Karina Marisel Quirós, de 22 años. Según aseguró la mujer, la chica era madre de un niño y vivía en el barrio Villa El Libertador de la capital cordobesa.
Los pesquisas interrogaron a los allegados de la víctima, y descubrieron que la joven estaba embarazada de tres meses y pensaba hacerse un aborto clandestino con una obstetra de la zona que, a cambio, le había pedido dos mil pesos.
Se dio entonces con Jacobo, la principal acusada, quien tiene antecedentes penales por un caso similar que data de 2005. Ahora la Policía busca a las dos personas que dejaron el cuerpo en el hospital.
La mujer quedó imputada por aborto consentido seguido de muerte.