28-08-08 | Policiales

Nadie reclama los cuerpos de los colombianos baleados en el shopping Unicenter

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Ningún familiar ni amigo de Héctor Duque Ceballos y Jorge Quintero Gartner, los dos extranjeros muertos en Martínez, se comunicó con la Justicia para reclamar los cuerpos que están en la morgue de La Plata

Nadie reclama los cuerpos de los colombianos baleados en el shopping Unicenter

Fuentes judiciales informaron que los fiscales de Martínez a cargo del caso, Ariel Apolo y Diego Grau, no sabían qué hacer con los cadáveres ya que si bien mantienen contactos con la embajada y el consulado colombianos, desde allí les informaron que nadie llamó para reclamar los cuerpos.

"Es otro punto extraño en el caso y otro indicador de que esta gente, evidentemente, andaba en algo raro", dijo uno de los investigadores.

Voceros judiciales indicaron que no sólo desde Colombia nadie reclama los cuerpos, sino que ningún familiar, amigo o allegado a las víctimas viajaron a la Argentina para declarar, y ni siquiera llamaron para saber lo que les había pasado o para interiorizarse respecto a la investigación.

Otra fuente de la causa aseguró que los cadáveres de Duque Ceballos y Quintero Gartner tampoco los querían en la morgue del Hospital de San Fernando, utilizada por el Cuerpo Médico Forense de la Policía Científica de San Isidro.

"Desde el hospital llamaron para decir que tenían miedo de tenerlos allí y que ocupaban espacio", dijo a Télam una fuente policial.

Por eso, los cuerpos fueron trasladados el 31 de julio a la morgue de la sede central de la Policía Científica bonaerense en La Plata.

La investigación sigue estancada y aún no se determinó quiénes fueron los autores y cuál fue el móvil del crimen. Todo apunta a que se trató de dos sicarios -las pericias balísticas confirmaron que hubo dos tiradores-, que cometieron un claro crimen mafioso ligado al narcotráfico.

El único sobreviviente de la masacre del Unicenter, el también colombiano Julián Andrés Jiménez Jaramillo (23), no aportó mucho a la investigación y si bien declaró varias veces, siempre se situó en el lugar de víctima con miedo y dijo desconocer el motivo por el cual los atacaron a balazos.

Los fiscales y los detectives de la DDI de San Isidro lo tienen en la mira como un posible entregador, ya que les resultó sospechoso no sólo que haya salido ileso, sino también que haya recibido, media hora después del ataque, un sugestivo mensaje de texto en su celular que decía: "Ya salieron en las noticias. Muertos".

Los fiscales tienen la sospecha de que los "sicarios" le avisaron a Jiménez Jaramillo que la tarea de asesinar a sus compatriotas ya estaba cumplida.

Ese mensaje de texto provino de un teléfono celular registrado en un provincia que no estaba agendado por Jiménez Jaramillo y sobre el cual también se están haciendo análisis de las comunicaciones.

Las fuentes contaron, además, que Jiménez Jaramillo ya no vive más en el country "Ayres del Pilar" -donde también lo hacían los dos asesinados-, porque se le venció el contrato de alquiler de la casa.

El doble crimen ocurrió el 24 de julio en el sector G-2 del estacionamiento del shopping Unicenter, donde se escucharon varios balazos que generaron pánico entre los clientes del centro comercial.

Quintero Gartner murió en el estacionamiento, Duque Ceballos fue trasladado al hospital de San Isidro, donde murió horas después, y Jiménez Jaramillo fue el único que alcanzó a refugiarse en el shopping y resultó ileso.
Fuente: Télam
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