RSS XML Comentarios: 313 Recomendaciones: 2 Usuario destacado: luba45- Título más comentado: ""Yo era partidari..."

infobae.com

Sabado 28 de Noviembre
04-08-08 | Policiales Imprimir Galería
Compartir Facebook Meneame Google Bookmark delicio.us MySpace Digg Technorati TwitThis LinkedIn Mixx

Masacre de Campana: liberan a uno de los sospechosos

Audio relacionado

 
Audio: Edgardo Casal, en Radio 10
 

1 de 1
Notas relacionadas

31 comentarios
Recomendar
Tamaño del texto

Se trata de la pareja de Darío Vera, el último detenido por el salvaje asesinato de un matrimonio y sus dos hijos, de 8 y 12 años. Cuatro personas permanecen bajo arresto

La pareja de Darío Gabriel Vera, el último en ser detenido por el crimen de un matrimonio y sus dos hijos de 8 y 12 años, fue liberada esta tarde, con lo cual son cuatro las personas que permanecen bajo arresto.

La información fue confirmada a DyN por fuentes judiciales, quienes aclararon que los cuatro detenidos están imputados como autores materiales de los crímenes de Marcelo Mansilla de 41 años, su esposa Sandra Rabago de 37, y los dos hijos de la pareja, Agustín de 12 y Milagros de 8.

Asimismo, esta tarde fueron inhumados los restos de Milagros y Agustín, asesinados a golpes y arrojados al costado de la ruta Panamericana, en Campana, al igual que sus padres, fueron inhumados esta tarde en un cementerio privado de Luján.

Miriam Rabago, tía de los niños, dijo a Télam que los cuerpos de los hermanitos fueron entregados de parte de la justicia la familia después del mediodía y luego no se realizo velatorio sino que comenzó a prepararse la inhumación.

"Ahora reclamamos Justicia y cárcel para todos los responsables de la masacre y todos los que dejaron que pase esto", sostuvo Miriam.

Los restos de los niños fueron enterrados a las 14.30 en el cementerio privado Parque del Buen camino de Luján, donde el viernes pasado habían sido inhumados sus padres Marcelo Mansilla y Sandra Rabago.

Tras una misa, en la que estuvieron presentes familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo de Mansilla -empleado de una estación de servicio Petrobras- los ataúdes fueron colocados en sus respectivas parcelas en medio de llantos y gritos de dolor.

La angustia fue tan intensa que personal médico en una ambulancia tuvo que asistir a una de las personas presentes que se descompensó.

Las notas más leídas de la sección