Los investigadores del cuádruple asesinato arrestaron a "El sordo", quien sería el cuarto integrante de la banda que habría participado en los homicidios, informó C5N

Este hombre, apodado "El Sordo", quien conoce a los ya imputados Ángel Antonio Fernández (41), su hijo Cristian Fernández (22) y Jesús Osvaldo Cáceres (47), fue detenido en horas de la madrugada, según informó C5N.
"Creemos que tuvo una participación activa en los hechos más allá de que las sospechas a apuntan como principales autores a Fernández y su hijo", había explicado un vocero de la pesquisa horas antes.
Hasta ahora, sólo el imputado Cristian Fernández fue quien colaboró con la investigación al entregarse el viernes pasado y aportar los datos que permitieron hallar ayer a la madrugada los cuerpos de Agustín (11) y Milagros (8), los hijos de Marcelo Mansilla (41) y su esposa Sandra Rabago (39).
Al presentarse ante la policía, el acusado se declaró inocente, dijo que los hijos de las víctimas también habían sido asesinados y que el motivo de los crímenes fue por "bronca personal".
En tanto, los otros dos sospechosos ya habían sido detenidos por la policía la noche del jueves último en una casa de la localidad bonaerense de Los Polvorines y puestos a disposición del fiscal de la causa, Marcelo Pernici.
Por su parte, Ariel, tío de Agustín y Milagros, dijo que la familia espera recibir hoy a primera horas de parte de la Justicia los cuerpos de los hermanitos asesinados aunque dijo que duda que los restos sean velados como los de sus padres.
"En principio, no creó que los chicos sean velados, me parece que van hacer llevados directamente al cementerio donde están sus padres para que puedan descansar en paz", señaló el hombre.
Agustín y Milagros fueron encontrados muertos el sábado a la madrugada en un zanjón al costado de la ruta Panamericana, a la altura del kilómetro 66, en la localidad Altos Los Cardales, partido de Campana.
Según revelaron las autopsias, fueron asesinados con el mismo elemento que sus padres, entre la noche del 25 y la madrugada del 26 de julio, a poca diferencia horaria del matrimonio Mansilla.
Los peritos forenses establecieron que las cuatro víctimas fueron asesinadas a golpes producidos con un elemento contundente, posiblemente un hacha.
Mansilla y Rabago había sido encontrados muertos el martes pasado en una zona de pastizales al costado de la Panamericana, pero a la altura del kilómetro 60 del Ramal Campana.
El matrimonio y sus dos hijos habían desaparecido de su casa del Barrio Frino de José C. Paz el jueves 24 de julio pasado cuando comenzaron a ser buscados por la policía.
De acuerdo a los peritajes forenses, las víctimas estuvieron un día retenidas en algún lugar antes de ser asesinadas y sus cuerpos arrojados en distintos momentos y lugares.
Según fuentes de la investigación, el automóvil Volkswagen Polo de las víctimas fue visto por testigos luego de la desaparición en la casa de los Fernández de Los Polvorines, misma localidad donde l vehículo apareció quemado el miércoles pasado.
Cuando la policía allanó esa vivienda el jueves, mientras aún se buscaban a los hijos del matrimonio, no sólo detuvieron a Fernández padre y a Cáceres sino que también hallaron elementos que habían sido robados de la casa de los Mansilla.
Al momento de ser detenido, Ángel Fernández estaba con arresto domiciliario con monitoreo electrónico, mediante una pulsera electrónica que, al parecer, no funcionaba, ya que varios testigos lo vieron fuera de su vivienda en reiteradas oportunidades.
El ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal indicó que el 24 de julio pasado, el día que desaparecieron las víctimas, el jefe técnico de monitoreo de las pulseras magnéticas advirtió una falla en el sistema de monitoreo de Fernández y que sólo fue admitido anoche, por lo que fue desplazado.
Por su parte, Cristian Fernández también tenía una libertad monitoreada por una pulsera electrónica a raíz de una causa por robo calificado y portación de arma de guerra.
Respecto al móvil del cuádruple homicidio, las fuentes indicaron que los Mansilla habían declarado como testigos por el robo a una quinta cercana a la casa donde el matrimonio vivía en el Barrio Frino de José C. Paz e involucraron a estos sospechosos.